Medellín, el secreto de las oportunidades

Más de 10 años hablando de lo mismo.

El sistema de transporte público de la ciudad fue una de las razones del premio. / EFE
El sistema de transporte público de la ciudad fue una de las razones del premio. / EFE

Así es como Liliana Gallego, directora de la incubadora de empresas Creame, describe la razón por la que Medellín recibió el premio a la ciudad más innovadora del mundo y es un lugar donde la transformación “dejó de ser un tema de gobernantes para convertirse en una política pública.

Todos empezamos a caminar para el mismo lado y eso hizo que la empresa privada y la estrategia de educación adoptaran la actitud de la innovación”.

Gallego explica que en los planes académicos de diferentes instituciones y colegios se hizo frecuente un ánimo por emprender y crear, mientras el sector empresarial iniciaba una sustitución de proveedores que le dio a los pequeños empresarios una posibilidad para acceder al mercado. Esta integración entre diferentes actores dio rienda suelta a un ecosistema que tiene como prioridad la generación y divulgación de oportunidades “donde empezamos a ver que la gente entiende esto como una opción de vida rentable y sostenible”.

Ese es el caso de Sebastián Castillo, un emprendedor que además de trabajar por su propia empresa, Engager, una plataforma para contactar a desarrolladores de software con empresas que requieran de sus servicios, lidera un grupo para amantes de la tecnología donde se incuban distintas ideas de negocio.

En compañía de sus amigos, Castillo empezó estas reuniones y con el paso del tiempo ha recibido el apoyo de instituciones, entre ellas Ruta N, logrando la ejecución de eventos como una maratón para el desarrollo de software y contenidos. Afirma que el reconocimiento significa una ampliación del panorama de oportunidades para los creadores de empresa y espera que “genere resultados más tangibles que se traduzcan en beneficios para la economía local y nacional”.

Por su parte, Tomás Mejía, secretario de Desarrollo Económico de Medellín, dice que la ciudadanía se convirtió en protagonista del cambio al entender que la indiferencia a las problemáticas que la flagelaron por muchos años no iba a darle una solución. Fue así como eligió gobernantes que la incluyeran en la elaboración de planes de desarrollo. “La generación de confianza entre lo público y lo privado es una de las cosas más importantes que se han alcanzado en estos años de trabajo. Tenemos muchos espacios para hablar sobre esto; por ejemplo, un comité de universidad-empresa-Estado que discute temas de investigación y ciencia”.

Además, explica que existe un escenario donde todas las condiciones están dadas para crear empresa, no sólo para personas de la ciudad, sino de todo el país. Mejía añade que “no nos podemos enceguecer y creer que todo está solucionado. Reconocemos que hemos avanzado, pero también que nos falta mucho, hay temas en los que tenemos que ser muy innovadores, por ejemplo en seguridad”.

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