Medidas del Gobierno afectan de nuevo producción nacional de biocombustibles y palma de aceite

El impacto inicial representa alrededor de $20.000 millones menos, durante octubre, en los ingresos de palmicultores colombianos y las comunidades rurales donde trabajan. Esto se suma a las pérdidas que suman cerca de $207.000 millones.

Archivo El Espectador

Este miércoles el Ministerio de Minas y Energía expidió la Resolución 40953, mediante la cual congela los precios de los biocombustibles. Frente a esta medida, la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma) se quejó de que nuevamente el Gobierno Nacional cambia las reglas de juego para la producción de biocombustibles y, por consiguiente, para la agroindustria de la palma de aceite en el país, tomando decisiones que desconocen las condiciones de cómo opera el mercado internacional, tanto de biodiésel como de aceite de palma. (Lea también: Minminas congelará precios de los biocombustibles para la gasolina y el acpm)

La Federación afirmó que  este cambio permanente en las reglas de juego, constituye un actuar errático que mina la legítima confianza de los inversionistas y empresarios, compromete la producción nacional de biodiésel y desestabiliza la comercialización de los productos de la palma en el mercado local.

El impacto inicial de esta medida representa alrededor de $20.000 millones de menores ingresos, durante el mes de octubre, para los palmicultores colombianos y las comunidades rurales donde trabajan, lo cual se suma a las pérdidas de cerca de $207.000 millones que los mismos productores tuvieron que asumir como consecuencia del Decreto 343 de febrero 29 de 2016, que suspendió por seis meses los aranceles de importación y la aplicación del Sistema Andino de Franjas de Precios, SAFP, para los aceites vegetales en nuestro país.

Así mismo, el gremio se quejó de la permanente alteración de las reglas para el programa de biocombustibles y sus materias primas, genera que estas actividades agroempresariales sean percibidas por terceros como negocios económicos inestables y de alto riesgo, y compromete el relacionamiento comercial de muchas empresas del sector, que eventualmente pueden derivar a una situación de crisis financiera o, incluso, de pánico económico.

 La agroindustria de la palma de aceite

La actividad está presente en cerca de 125 municipios y 20 departamentos, localizada en sitios críticos y zonas vulnerables de la geografía nacional como el Magdalena Medio, la región del Catatumbo en Norte de Santander y Tumaco en Nariño, con entornos sociales y de orden público difíciles; está conformada por más de 6.000 productores y genera más de 140.000 empleos formales rurales.

Fedepalma hizo un llamado al Gobierno Nacional para que se revise esta medida y la política para estos sectores y se adopten los correctivos que sean necesarios, de tal forma que se brinde la estabilidad económica que requiere la producción nacional de biocombustibles y el sector de la palma de aceite, un cultivo de largo plazo, con enormes dividendos sociales en la regiones rurales donde opera.

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