Merck se queda con Idenix

El negocio fue valorado en US$3.850 millones para competirle a Gilead Sciences, Johnson & Johnson y AbbVie en un mercado que vende US$20.000 millones anuales.

Merck & Co ha acordado comprar Idenix Pharmaceuticals por US$3.850 millones, en un acuerdo dirigido a fortalecer su posición en la dura competencia por desarrollar una nueva generación de tratamientos para la hepatitis C.

La fabricante de drogas estadounidense está compitiendo con rivales como Gilead Sciences, Johnson & Johnson y AbbVie, por una porción de un pronóstico de mercado que prevé US$20.000 millones en ventas anuales para el final de esta década.

Los accionistas de Idenix recibirán US$24,50 por acción en efectivo bajo el acuerdo que fue anunciado el lunes. Más del triple del precio de cierre del viernes, que fue de US$7,23.

La adquisición se suma a una carrera en el sector farmacéutico durante este año, pues las fabricantes de drogas con capacidad de compra están a la caza de nuevas fuentes de crecimiento e innovación, luego de un largo período de bajo desempeño.

El alto premium, o bono sobre las acciones, que les pagó Merck a los accionistas de Idenix, pone de relieve el duro nivel de competencia por los activos disponibles.

Merck tiene la esperanza de que Idenix le ayude a cerrar la brecha con Gilead, cuya droga para la hepatitis C, Sovaldo, está en camino de convertirse en el lanzamiento más exitoso en la historia de la industria, luego de generar US$2.300 millones en ingresos este año durante sus primeros tres meses en el mercado.

Los científicos han alabado la serie de nuevos tratamientos como el avance más grande en una década en la lucha contra una enfermedad que afecta a 150 millones de personas en todo el mundo.

Mientras que Gilead ha tomado una temprana delantera, según los analistas todavía hay mucho tiempo de juego, pues el éxito a largo plazo probablemente se vea determinado por qué compañía puede ofrecer la combinación más efectiva de dos o más drogas.
Idenix, con sede en Massachusetts, ha estado durante mucho tiempo a la vanguardia de la investigación sobre la hepatitis C, pero se ha esforzado por lograr que sus productos lleguen al mercado.

Merck espera que el éxito con la hepatitis C le ayude a recuperarse luego de sufrir duros golpes a causa de los vencimientos en las patentes y los fracasos en investigación y desarrollo durante los últimos años.

Kenneth Frazier, el director ejecutivo, anunció el año pasado una reducción de 20% en la fuerza laboral mundial de Merck, y el mes pasado acordó vender su negocio de consumidores a Bayer, de Alemania, por US$14.200 millones, como parte de sus esfuerzos por hacer más eficiente la compañía y fortalecer su enfoque en drogas de prescripción médica.

Así como la hepatitis C, Merck también está liderando una nueva ola de drogas oncológicas llamadas puntos de control inhibidores, que fortalecen al sistema inmunológico para combatir al cáncer.

El impulso para darle nuevo vigor a la línea de investigación de Merck es liderado por Roger Perlmutter, que fue nombrado el año pasado como director del departamento de investigación y desarrollo. Dijo que el negocio con Idenix facilitará avanzar en la esquiva ambición de Merck de desarrollar una terapia oral para la hepatitis C, que se tome una vez al día, funcione contra todos los subtipos del virus y no tenga los agresivos efectos secundarios de los tratamientos actuales.

Idenix tiene tres drogas para la hepatitis C en desarrollo clínico, mientras Merck está enfocada en una combinación de dos medicinas experimentales que entraron en abril en la fase tres de prueba, que es el último paso antes de buscar la aprobación de los supervisores.

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