Merkel, ¿en la cuerda floja?

Pequeños partidos en Alemania podrían remover a la poderosa canciller alemana, la líder económica y política más fuerte del bloque.

Ángela Merkel, canciller alemana, durante un evento público en su país. / AFP
Ángela Merkel, canciller alemana, durante un evento público en su país. / AFP

Las elecciones en Alemania todavía están en sus días iniciales, pero la temperatura política va en aumento cuatro meses antes del día de votación.

La diferencia entre el partido de centroderecha de Ángela Merkel, la Unión Democrática Cristiana (UDC), y el Partido Social Demócrata (PSD), de centroizquierda, ha comenzado a reducirse por primera vez en meses.

Un escándalo de evasión tributaria que involucraba a Uli Hoeness, presidente del club de fútbol Bayern Munich y quien es cercano a la UDC y su partido hermano en Bavaria, la Unión Social Cristiana (USC), es uno de los factores. Otro es el ascenso de un nuevo partido euroescéptico que busca atraer conservadores disidentes. El bloque CDU/UDC ha visto cómo decrece su apoyo a 37%, en una encuesta reciente, y el PSD tan sólo logra el 27%. A pesar de su popularidad personal, las probabilidades de que la canciller de Alemania sufra una derrota sorpresiva han incomodado el ánimo de quienes la apoyan y revivió las esperanzas de una oposición que había gozado de baja popularidad en las encuestas.

Así que: ¿qué haría falta para destronar a Merkel, la política más poderosa en Europa? Primero, puede no ser por los temas importantes, como administrar la crisis de la Eurozona o atacar la injusticia social, que debaten los grandes partidos. La situación puede decidirse por las matemáticas marginales de los pequeños partidos, entre ellos la impredecible intervención de la Alternativa para Alemania (APA), una alianza euroescéptica liderada por un profesor de economía.

Incluso si no ganan ninguna curul en el parlamento, podrían afectar la distribución de los votos y los números precisos que se necesitan para obtener una mayoría.

Mucho depende de si el compañero de Merkel en el poder, el liberal Partido Libre Democrático (PLD), puede ganar el 5% necesario para llegar al Bundestag. Una ruidosa minoría del PLD no está contenta con la manera como Merkel ha manejado la crisis de la Eurozona. Algunos podrían pasarse al APA. Lo mismo vale para los disidentes de la UCD. La carrera apenas comienza. Entre tanto, Merkel saborea sus primeros tragos amargos.