Misión: internet barato

Con el cobro de $1.874,34 por cada usuario, la ANTV busca romper el sistema de subsidios cruzados con el que los operadores de televisión por suscripción diseñan sus tarifas.

La televisión por suscripción está a punto de transformarse. Y todo por cuenta de la resolución 045 de 2012, que esta semana expidió la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) y que le impuso a los operadores una tarifa de compensación por prestar su servicio de $1.874,34 por cada uno de sus usuarios. La medida nació con un objetivo claro: fortalecer la oferta de la televisión pública frente al acelerado crecimiento de los contenidos pagos.

“Quisimos asegurar los recursos para el funcionamiento de la televisión pública porque las cifras históricas de la antigua Comisión Nacional de Televisión (CNTV) demostraban que éstos venían disminuyendo dramáticamente”, explica Alexandra Falla, miembro de la junta directiva de la ANTV, para quien la resolución también busca transformar los pagos que le giran al Estado. “Otro objetivo es disminuir, por vía regulatoria, la asimetría tributaria, pues por internet cancelan el 2% de sus ingresos y por televisión, el 7%”.

La estrategia del Estado busca atacar directamente los servicios empaquetados, conocidos también como triple play, que consisten en facturar la televisión por suscripción y la telefonía fija y móvil en una misma cuenta. De esa forma, al asumir mayores costos por uno de sus componentes, pueden reducir sus precios para lograr mejor competitividad en otro.

Sin embargo, los analistas creen que el impacto real de la medida lo terminará asumiendo el abonado. “Cobrar por suscriptor sirve para transparentar el mercado, pero no está libre de futura controversia al momento de empaquetar nuevos servicios de video a la oferta de banda ancha. Lo más probable es que este incremento de forma directa o indirecta se le pase al consumidor y no sea asumido por las empresas”, le dijo a El Espectador un consultor que prefirió la reserva de su nombre.

Otra fuente del sector indicó que el impacto real que cada operador de televisión por suscripción debe asumir por esta nueva medida es de sólo el 0,6% de su actual operación, por lo que sus efectos se verán mejor en el tiempo: “Hay muchos operadores que utilizan la estrategia de los incentivos cruzados, y es que aplican los subsidios del Estado que perciben por prestar el servicio de internet al cobro de la televisión por suscripción. Confeccionar una parrilla de televisión en un país como Colombia cuesta $15.000 por usuario, y tenemos aquí empresas que la ofrecen a menos de $10.000”.