Morgan Stanley se renueva

Golpeada por una caída en la actividad de los corredores, una ausencia de negocios, nuevas regulaciones financieras, la rebaja a su calificación y requisitos de capital más altos, Morgan Stanley se ha embarcado en una misión para renovar su negocio de banca de inversión.

En el piso 30 de las oficinas de la compañía en Nueva York, no lejos de Times Square, la “Oficina de Reingeniería” está vibrando con actividad. Mientras que el nombre del departamento puede generar en la mente imágenes de banqueros astutos que trabajan de forma diligente para diseñar el último y complejo producto financiero, la oficina se enfoca en algo mucho más prosaico: reducir los costos y “optimizar” el negocio.

Golpeada por una caída en la actividad de los corredores, una ausencia de negocios, nuevas regulaciones financieras, la rebaja a su calificación y requisitos de capital más altos, Morgan Stanley se ha embarcado en una misión para renovar su negocio de banca de inversión. Sin embargo, cuando la compañía reveló el jueves que los ingresos netos habían caído más de 50% para llegar a 563 millones de dólares en el segundo trimestre del año, la metamorfosis de Morgan Stanley se hace más urgente.

Es cierto que las razones para esta caída pueden achacarse a los mercados, que han estado a la baja por la ansiedad de los clientes, en particular por la crisis de deuda en Europa. Sin embargo, no se debe sólo a esto. Morgan Stanley ha tenido un desempeño peor que el de otros bancos. Mientras que su caída en ingresos fijos fue de 70% en el segundo trimestre, la de Goldman Sachs fue de tan sólo 37%.

Morgan Stanley intentó culpar a Moody´s, la agencia de calificación de riesgos, cuya reducción de A2 a Baa1 le costó 225 millones al banco y supuestamente mantuvo a los banqueros ocupados tranquilizando a los clientes y los socios, en lugar de buscar nuevos negocios. Pero ésta nos es la única razón para la caída.

“Con un nivel tan bajo de generación de ganancias en este momento, la administración está aumentando la presión para introducir un cambio más dramático”, dijo Richard Staite, analista de Atlantic Equities. “Una opción para ellos es que realmente se enfoquen en las inversiones que tienen menos intensidad de capital”.

Para ayudar a satisfacer a los inversionistas, James Gorman, el presidente, está reduciendo los gastos y achicando los departamentos. El jueves anunció que el objetivo del banco era reducir los activos que estaban afectados por el riesgo por un 25% para el 2013, como una manera de conservar capital.

“Lo que subyace a esto es una transformación muy significativa”, les dijo Gorman a los analistas en una llamada de teleconferencia. “La mezcla de capital de toda la corporación se está viniendo abajo”.

La fusión de las actividades de banca de inversión y corredores con la de Citigroup sigue siendo la pieza central de la visión que Gorman tiene de la empresa. El fortalecer el corretaje y el negocio de administración de fondos reducirá la dependencia de la compañía en los volátiles ingresos que provienen de la banca y otras actividades de inversión, dijo Gorman.

El banco ya ha reducido los activos afectados por el riesgo a sus negocios de bonos y commodities por un 15% en los últimos tres trimestres. Sin embargo, el foco en los negocios ha sido renovado luego de un decepcionante resultado en el segundo trimestre. Los ingresos netos en ganancias fijas y commodities fueron de 770 millones en el período, que es una caída con respecto a los 1.900 millones de hace un año. Ruth Porat, el gerente financiero, dijo en una entrevista que el negocio resultó afectado por la reducción a la calificación de crédito del banco, realizada por Moody´s.

“Claramente será un importante reto para ellos el lograr reducir los activos afectados por el riesgo al nivel que desean, mientras que al tiempo aumentan su participación en el mercado, que ha dejado a los inversionistas confusos con respecto a cuál es la estrategia de esta división”, dijo Staite, de Atlantic Equities.

Morgan Stanley enfrenta una presión similar a la que tienen todos los bancos con grandes operaciones de bolsa: las reglas de capital Basilea III castigan a quienes tienen posiciones ilíquidas de gran tamaño en los balances del banco. No obstante, también enfrenta problemas adicionales.

A diferencia de JPMorgan Chase o el Bank of America, Morgan Stanley no se puede financiar con una alta base de depósitos comerciales. Debe buscar financiación en el mercado.

Gorman indicó que en adelante habría todavía más recortes a los costos, que incluyen una reducción de 7% en la nómina laboral para final de año. La cantidad que Morgan Stanley les paga a sus banqueros cayó en 1.000 millones de dólares, para llegar a 3.600 millones de dólares. Los negocios que pudieron ser recortados incluyen la aseguración de crédito estructurado y subprime, indicó Porat.

La Oficina de Reingeniería, organizada por el banco en invierno del año pasado, aún tiene el objetivo de reducir los costos por más de 1.000 millones durante los próximos tres años.

Personas que estaban familiarizadas con el departamento dijeron que el objetivo es mirar estratégicamente la manera en que la compañía puede ahorrar dinero en varios negocios. En la práctica esto puede ir de considerar la compra de nuevas tecnologías que reduzcan costos, hasta mover a los empleados de la compañía en Nueva York y Nueva Jersey a una ciudad menos costosa, como Baltimore, Maryland. “Seguiremos buscando maneras que nos permitan generar valor adicional”, dijo Gorman.

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