Motos, involucradas en 87% de los accidentes de tránsito

La siniestralidad por accidentes de motocicletas le costó a la industria aseguradora un poco más de $1 billón, dice Fasecolda, sin contar lo que pagó el Fosyga. De cada 100 con seguros, 36 de ellas se afectan en accidentes.

 Los accidentes donde las motos son protagonistas vienen en aumento en todo el país.  / Archivo.
Los accidentes donde las motos son protagonistas vienen en aumento en todo el país. / Archivo.

Cuando las motocicletas irrumpieron en el mercado, fueron bienvenidas porque eran un vehículo que daba estatus. Ahora dan más que dolores de cabeza a la industria aseguradora. Eso piensa un buen porcentaje de empresarios reunidos en Cartagena en la asamblea anual de Fasecolda, el gremio que agrupa a las empresas de seguros del país.

En Colombia, los accidentes de tránsito con motos han dejado un número crecido de víctimas: de 284.000 en 2010 pasaron a 565.000 el año pasado, con un alza del 99 %, dice Ángela Húzgame, directora de la Cámara del SOAT de Fasecolda. En el Caribe, del total de motos aseguradas se accidenta el 87 %, mientras que la cifra nacional indica que de cada 100 motos con seguros, 36 se afectan en accidentes. En Bogotá, los reclamos por accidentes son de 11 %.

De cada $100 pagados por gastos médicos en SOAT, $87 se van para atender casos de motocicletas. “En este momento lo crítico son las motos”, dice Húzgame. Por estas cifras, las aseguradoras piden medidas prontas para atender este problema, que deja muertos y grandes pérdidas a la industria. La directora de la Cámara del SOAT revela otra cifra sorprendente: en el Cesar, por cada $100 recibidos en primas, pagaron $488 en siniestros. El promedio nacional indica que de cada $100 recibidos se desembolsaron $166, por eso es que “este ramo (seguros de motos) está tan mal, porque toca pagar mucho más de lo que se recibe. Eso no lo aguanta nadie”.

La industria aseguradora muestra que por cada $100 que se reciben en primas, los siniestros valen $150, eso teniendo en cuenta todo tipo de vehículos. En motos llega a $166 y en autos apenas es de $12. El problema es que el 50 % de los vehículos que circulan en las carreteras nacionales y ciudades son motocicletas, que están involucradas en el 87 % de los accidentes de tránsito. Ángela Húzgame advierte que la tarifa del SOAT tiene un sistema de subsidio para que las motos paguen por primas una suma inferior a la real por ser consideradas un vehículo adquirido por una persona de menor ingreso y utilizado como herramienta de trabajo. Ese faltante que no pagan las motos debe ser cancelado por los propietarios de vehículos. “Todos los que tienen un vehículo familiar pagan más de lo que les correspondería si fuera estrictamente asociado a su riesgo, y así se equilibra el sistema”.

Para la directora de la Cámara del SOAT, lo ideal sería que se bajara ese subsidio a las pólizas que pagan las motocicletas. Y ese estudio se encuentra en manos de la Superintendencia Financiera. “Si se pudiera reducir el subsidio a las (pólizas de las) motos, ellas pagarían lo que les corresponde por el riesgo y eso generaría que los motociclistas fueran más cuidadosos en las vías”. Sin embargo, considera que esta decisión tendría que ir acompañada con la puesta en marcha de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, anunciada en diciembre del año pasado y que hasta la fecha no tiene siquiera director.

El superfinanciero, Gerardo Hernández, explica que la suficiencia de la tarifa del SOAT, según los cálculos, “está bien. Eso quiere decir que da una rentabilidad”. Pero hay unos temas delicados que se requiere trabajar hacia el futuro, como el relacionado con los fraudes con el SOAT en diversas regiones del país, en donde se dificulta la prestación del servicio. En eso trabajan conjuntamente la Fiscalía y la Superintendencia Nacional de Salud.

El presidente de la junta de Liberty Seguros, Mauricio García Ortiz, considera que el SOAT tiene un problema de fraude y uno de elusión. El primero se refiere a la utilización del seguro para cobrar accidentes que no tienen nada que ver con vehículos y el segundo viene de las instituciones por sobrefacturación y facturación fraudulenta de accidentes que no se dieron en la realidad. “Esos dos problemas están llevando a las compañías de seguros a perder mucho dinero en el manejo del SOAT”.

Jorge Humberto Botero, presidente de Fasecolda, recuerda que en 2015 el sistema atendió a más de 649.000 víctimas, lo que se tradujo en erogaciones por $1,1 billones. La siniestralidad por accidentes de motos le costó a la industria un poco más de $1 billón sin contar los pagos del Fosyga. “Se calcula que aproximadamente el 38 % de los vehículos circulan sin haber adquirido la póliza”. Juan Bustamante, presidente de Seguros Mundial, señala que la situación del SOAT pasa por una etapa de transición, de ajuste, “en el sentido de darle una estructura sólida para que siga prestando el beneficio que ha prestado”.

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