Multan al Ferrocarril del Pacífico por suspender operaciones

Unos 275 millones de pesos tendrá que pagar la empresa.

Ferrocarriles del Pacífico es la encargada de la operación. / Cortesía

El 14 de julio del 2015, con bombos y platillos, se anunciaba la llega del tren del Pacífico a La Tebaida. Eran 380 kilómetros rehabilitadosy el objetivo era llevar carga entre el Quindío y el puerto de Buenaventura. Se hablaba de inversiones que superaban los US$30 millones, de locomotoras nuevas, de café y de azúcar, de reducción de costos de transporte... de todo. Pero la realidad cambió en un año y ahora la Superintendencia de Puertos y Transporte le anunció una sanción a la sociedad concesionaria Ferrocarril del Pacífico (FDP) con una multa de $275.782.000, "luego de hallarla responsable de la suspensión o alteración parcial del servicio, al cesar de forma unilateral las operaciones en la red férrea del Pacífico". (Lea: Se descarriló el tren del Pacífico)

Dice el ente regulador que esta decisión está sustentada en "los hallazgos de una visita de inspección en la cual se evidenció la falta de mantenimiento reflejada en el mal estado de la vía férrea, así como la suspensión del servicio férreo que le fue concesionado a FDP". Javier Jaramillo, superintendente de Transporte, advirtió que “los contratos de concesión son claros al señalar que los concesionarios deben garantizar la operación eficiente de la infraestructura concesionada y la prestación del servicio público de transporte –en este caso férreo– de forma permanente, continua y segura”. (Lea: El tren llegó a la Tebaida)

Fuentes cercanas al caso dicen que las razones que motivaron a los empresarios encargados de dicho contrato a detener la operación tienen que ver con problemas de seguridad y conflictos con algunas comunidades por donde pasa el ferrocaril, así que esa promocionada competitividad que se buscaba alcanzar con este medio de transporte está en rojo y más en tiempos de paro camionero.

Se dice que Colombia tiene unos 3.000 kilómetros de vías férreas, muchas de ellas en pésimas condiciones, incluso olvidadas, por eso se hace tan necesaria su recuperación.