Multinacionales, afectadas por Petrobras

La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos y del Departamento de Justicia las indaga.

El escándalo de corrupción le está costando a Petrobras hasta US$20.000 millones. Bloomberg

Fue hace unos años, durante un almuerzo, que Paulo Roberto Costa, un exejecutivo de Petrobras, hoy testigo estrella en el caso de corrupción más grande del país, en donde afirmó que conoció al directivo de Maersk, Viggio Andersen.

Junto con un corredor, Wanderley Saraiva Gandra, los tres discutieron cómo Maersk, la compañía de transporte más grande del mundo, debería expandir sus servicios a Petrobras, para incluir, además de los buques de apoyo, los barcos de transporte de combustible, dijo Costa en un testimonio a la policía en la corte federal del estado de Paraná. Costa se ha hecho informante para recibir beneficios.

Poco después de esta conversación, que tuvo lugar en “2005 o 2006”, Gandra, a través de su corredora, comenzó a pagarle a Costa más de 30.000 reales al mes en “comisiones”, para entregar información confidencial sobre las próximas licitaciones de contrato de transportes de Petrobras, para beneficiar a Maersk, afirmó Costa. Los pagos sólo terminaron en marzo del año pasado, cuando el ejecutivo de Petrobras fue puesto en prisión por corrupción.

Los alegatos de pagos de comisiones por Maersk a través Gandra Brokerage, que se conocieron el año pasado pero que fueron detallados por Costa en un testimonio este mes, han sido enfáticamente rechazados por la compañía danesa, que dijo que “no había encontrado ningún indicio de que Maersk haya participado en ninguna actividad impropia o ilegal”.

Sin embargo, lo dicho pone de relieve cómo las multinacionales están cada vez más envueltas en el caso de corrupción más grande de Brasil, que está a punto de desatar un cese de pagos técnico en una de las compañías más importantes del país. La policía de Brasil está investigando alegatos de que los contratistas de construcción, las compañías de transporte, los proveedores de equipo y otros, sobornaron a los funcionarios de Petrobras a cambio de contratos.

Aquellos ligados al escándalo cada vez mayor, que algunos estiman le está costando a Petrobras hasta US$20.000 millones, potencialmente enfrentan escrutinio no sólo por parte de los investigadores brasileños, sino también por parte de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos y del Departamento de Justicia.