La música 'fluye' por lo legal

En 2013, Colombia creció 85% en cantidad de ingresos por ‘streaming’.

Escuchar música es la forma de entretenimiento más popular en móviles. / 123rf

Los días de gloria del walkman y el discman, que alguna vez brillaron por su portabilidad, quedaron atrás hace más o menos 15 años. Hoy son cosa del pasado las fiestas que corrían por cuenta de la bandeja de un equipo de sonido, que giraba y en la que cabían varios discos. Todo esto, porque actualmente es posible llevar, por $12.000 al mes en promedio, millones de canciones sin que le ocupen un byte de la memoria de un dispositivo móvil que, por demás, no necesita más que el espacio en el bolsillo del pantalón. Eso, que suena maravilloso, se llama streaming.

Cuando se popularizó el acceso a la música por internet, a finales de los 90 y principios de los 2000, todos vieron cómo lo inminente ocurría: la piratería empezó a amenazar como nunca el bienestar de la industria musical. Pero ahora, todo parece indicar que el streaming está del lado de la propiedad intelectual. Hoy este tipo de acceso legal a la música representa el 51% de los ingresos para esta industria. Por las producciones que se encuentran en los catálogos de las plataformas, los músicos reciben una ganancia que se maneja por medio de las disqueras y los agregadores. “Entregamos a las casas discográficas y agregadores de contenido 70 centavos por cada dólar que entra”, asegura Daniel Santamaría, gerente comercial para la Región Andina de Deezer, la compañía francesa de streaming, líder en el país.

A pesar de todo, Colombia sigue estando en el watchlist, o lista de vigilancia, del United States Trade Representative (USTR), la agencia del gobierno estadounidense encargada de coordinar el comercio internacional. El listado recoge a aquellos países que aún tienen problemas de legislación y protección de la propiedad intelectual. Colombia comparte la clasificación con Ecuador, Costa Rica y República Dominicana. En ese sentido, la popularidad del acceso a la música legal por servicios como Deezer o Spotify en la región es un paso para salir del watchlist. En Latinoamérica, el negocio crece 124%, mientras que en el resto del mundo el ritmo es de 28%. Perú, por ejemplo, alcanzó en 2013 el 149% de aumento, según el informe anual Digital Music Report, de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI).

Para las disqueras estos servicios, si bien por lo nuevos aún no dejan muchas ganancias, son una manera efectiva de combatir la piratería y dar a conocer a sus artistas. “Alkilados, que pertenece a nuestra casa, por ejemplo, estuvo durante tres meses en los recomendados de Deezer”, dijo Rafael Mejía de Discos Fuentes.

La razón, entre otras, para que las compañías de streaming hayan crecido velozmente desde su llegada a Colombia, hasta 550%, es la alta demanda de este tipo de entretenimiento por parte de los usuarios. El colombiano escucha alrededor de 40 horas de música al mes. Además, por las alianzas de los servicios con operadores móviles, el acceso a canciones y álbumes completos vía digital es mucho más fácil. El apoyo es, en últimas, para el talento colombiano.

 

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