La necesidad de la innovación

De nada sirve tener buenas ideas si no existe un ambiente que permita desarrollarlas y monetizarlas. ¿Qué hay por hacer?

El mexicano Fernando Anzures. Diego Carvajal, de ICCK. Alejandro Boada, del Externado. Bernardo Hernández, de Yahoo y Flickr. / Gustavo Torrijos

Innovar es tomar ideas y crear valor. De eso se trata. Porque de nada sirve tenerlas y no ejecutarlas. No basta con ser genial sin impactar. No es suficiente pensar que algo puede cambiar al mundo si no se dedica a probar con qué se podría lograr. Pero todo esto no se hace solo, no sucede así; si lo fuera, entonces la mayoría de creaciones no moriría por falta de gerencia. La clave, para entenderlo todo, está en conseguir algo que es gratis: soñar. Y eso, por más que la mayoría no lo quiera entender, es lo más valioso y efectivo. Eso fue lo que hicieron en Google, Youtube, Facebook, Instagram, Twitter...

Un poco de aquí, un poco de allá, pero en resumen, a eso fue que vinieron Bernardo Hernández, vicepresidente de Yahoo y CEO de Flickr; Fernando Anzures, exdirector general de Coca-Cola Colombia; Diego Carvajal, gerente de contenidos de ICCK, y Alejandro Boada, director del Centro de Tecnología y Producción de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado. Todos ellos estuvieron en el foro de El Espectador, Innovation Summit, un encuentro en el que se explicó, por ejemplo, que el proceso creativo no culmina con una idea, pues ese es tan sólo el primer paso.

Anzures, experto en la forma de revolucionar en momentos en que las redes sociales tienen la palabra, soltó el mensaje que lleva por los consejos directos de las multinacionales: “Innovar es tomar ideas y crear valor. Tenerlas y llevarlas a la realidad. Y esa innovación más poderosa vendrá de lo que sea capaz de conectar a las comunidades. De ahí que si sus marcas no llegan a las cenas, a la mesa y no son motivo de conversación, no están vivas. Necesitamos del offline, no todo es online a la hora de captar, en este proceso, la atención del consumidor. Cuando lo entiendan, cada marca empezará a contar buenas historias. Algo que, en sí mismo, ya es innovación”.

Y el espacio para hacerlo todo está abierto por la tecnología. “Los usuarios de internet se van a duplicar por año. Y los videos y las fotos y la música se van a multiplicar 67 veces en crecimiento. El futuro, que ya es presente, es la movilidad. Ya el consumo es mayor que en el ordenador de mesa. En las gafas, el reloj, el celular. Las máquinas están para resolver problemas mucho más complicados de los que hoy les damos”, anotó Hernández, el cerebro catalán venido de Silicon Valley, donde están sus oficinas.

Boada, a su turno, recordó que “innovar no es sólo tener gente creativa. Todos pueden. Lo importante es que cuando hay una idea, se ofrezcan las condiciones necesarias para aplicarla y ponerla a funcionar. Nadie innova solo. Alguien tiene que aterrizar al creativo. De ahí la importancia de que la innovación no es para apagar incendios, para usarla sólo cuando la empresa está en problemas o no vende tanto. Debe ser un proceso constante y promovido”.

Sin embargo, hay quienes creen que ya todo está inventado. A ellos, Hernández les respondió que, por ejemplo, el comercio electrónico no va a poder desarrollarse mientras no se solucione el tema de logística. “Hay quienes hablan de usar drones que suelten los productos comprados en la terraza de su casa”. Oportunidades que nadie ha aprovechado.

Carvajal, que se enfocó en los medios y el impacto que ha tenido en ellos la movida innovadora, advirtió que “la tecnología le ha dado voz a todo el mundo. Por eso el presente del negocio está en el nicho. Hay que conocer las audiencias y no hay que lamentarse por el pasado, hay que pensar el futuro”. Quizás nada fuera mejor conclusión de la vasta experiencia que estos cuatro personajes compartieron con los más de 800 asistentes al encuentro que una de sus frases: “Innovación sin ejecución es distracción”. Y en eso, sí que tuvieron la razón.

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@EdwinBohorquezA

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