“Este no es el fin de la OPEP”: exsecretario de la Organización

Según René Ortiz, un país importador de petróleo como China ha ahorrado US$100 mil millones por la caída de los precios.

René Ortíz, exsecretario de la OPEP, estuvo de visita en Colombia. / Cortesía.
René Ortiz, quien estuvo a la cabeza de la OPEP, la organización petrolera más importante del mundo, y hoy se desempeña como presidente de la Asociación Nacional de Empresarios en Ecuador, asegura que Colombia está tomando las medidas apropiadas para atender la crisis del sector.
 
Advirtió, durante el Congreso de Cinmipetrol, que esa organización, a pesar de sus diferencias por la decisión de Arabia de no reducir la producción del mundo, seguirá existiendo.
 
¿Le preocupa la incertidumbre del sector petrolero?
 
Colombia es un reflejo de lo que está pasando en este sector a nivel mundial. No es necesario ser miembro de la OPEP para experimentar el mismo problema. Precios bajos desalientan inversión futura y hay que prepararse con una política contracíclica que no necesariamente tenga que ser de largo plazo, sino coyuntural. Los países productores no pueden esperar a que las compañías reaccionen con mayor inversión si no hay incentivos para que no se vayan.
 
¿Cómo ve las medidas que adopta Colombia para atenderlas?
 
El ministro de Minas habló sobre una reforma tributaria. Ese es el camino correcto. Hay que planearlo, pero teniendo en cuenta la otra parte, entender que las compañías petroleras que están en Colombia no son enemigas sino amigas del país, del Gobierno, quieren hacer inversiones en el país.
 
¿La última reunión de la OPEP demuestra que la división dentro de la Organización le está quitando injerencia en la industria?
 
Para Arabia Saudí y algunas de las monarquías del Golfo Pérsico es imposible repetir lo que pasó en 1986, cuando el primero perdió siete millones de barriles/día tratando de salvar el precio. Se impuso la oferta y demanda. No van a repetir la misma experiencia. Ahora apuesta por mantener su market share. Produce 10,1 millones de barriles y los va a mantener, cueste lo que cueste. Si tiene que dar descuento para que su comprador lo prefiera, lo va a hacer. En la economía mundial actual hay más ganadores que perdedores. Entre los ganadores está Costa Rica, un país pequeño que ha ahorrado US$1.500 millones. Y China, se dice, ha dejado de gastar US$100 mil millones.
 
¿Qué va a pasar con EE.UU.?
 
Ellos quieren producir tanto petróleo como les sea necesario para cumplir con un proyecto que se llama “Energy Independence”. Esta iniciativa fue inaugurada después de la experiencia de un embargo durante la guerra árabe-israelí de 1973, cuando recibieron la noticia de que no se les iba a vender petróleo. Por eso el sector privado ha ganado espacio en el mercado interno, han desarrollado tecnología, han hecho exploración en lugares inimaginables, utilizado el fracking y ahora hay una avanzada exploratoria al Polo Norte.
 
¿Todo esto puede dividir aún más a la OPEP y convertirse en un “sálvese quien pueda”?
 
No es el fin de la OPEP, seguirá existiendo. Cuando yo fui secretario general hubo la guerra Irán-Irak, en la que murieron más de un millón de personas y seguimos en reuniones.
 
¿Qué hay que hacer?
 
La respuesta no es cómo producir menos petróleo sino cómo incentivar el consumo aparejado con el crecimiento de la economía mundial. Para 2035 necesitaremos que se realice en los países emergentes un gran proceso de industrialización que demande más petróleo.