“No voy a colgar los guayos, seguiré en el campo de juego”

Javier Gutiérrez sigue con el overol puesto, a pesar de que ya está lista la terna para su reemplazo. El ajuste por la crisis es de US$7.860 millones, es decir, una disminución del 26%.

Javier Genaro Gutiérrez Pemberthy espera con la mayor naturalidad el momento para partir de Ecopetrol. / Óscar Pérez - El Espectador

 

La cita era el viernes a las 5:30 de la tarde, pero llegó unos minutos antes para tener todo en orden, como a él le gusta. Con su camisa de jean bordada con la iguana en su pecho, Javier Genaro Gutiérrez, el presidente de la empresa más grande del país, Ecopetrol, nos atendió después de un intenso día de visitar los campos, sin dejar su sonrisa a ninguna hora. Prueba de ello es que en medio de la crisis que vive el sector —al que en menos de seis meses se le cayeron los ingresos a la mitad— mantiene su sentido del humor intacto, y esto sin agregarle otra preocupación, y es que en muy poco tiempo se quedará sin puesto, porque ya no será él quien cuide de la iguana y tenga que enfrentar los escándalos de Petro Tiger, pues está lista la terna, que se conocerá el 26 de marzo, para designar su reemplazo. La siguiente es la charla con el hombre de los barriles limpios.

La caída de los precios del crudo, ¿cómo le pega a Ecopetrol?

Desde mitad del año pasado veníamos trabajando en un proceso para reformular la estrategia de la compañía, que implicaba cambios y transformaciones, y en plena ejecución se nos vino la caída de los precios de una forma tan brusca, que tocó tomar medidas. Sin embargo, esta situación termina siendo favorable, porque lo que se va a tratar es de ajustarnos a estas condiciones que plantea el mercado y lograr una mejor estructura con miras a fortalecer la competitividad y el futuro de Ecopetrol.

¿Cuáles fueron las medidas?

Estamos hablando de que el año pasado teníamos un crudo a US$110 por barril, en el caso del Brent, que es el que tomamos como referencia para nuestras negociaciones, y con la caída del precio a la mitad los ingresos se redujeron en la misma proporción, y, por supuesto, los gastos se tienen que reducir y de paso las inversiones. Hicimos un ejercicio para ajustarnos a esta nueva realidad. La idea es contar con los recursos para poder hacer las operaciones, cumplir los compromisos y que en ningún momento te falte el dinero. Para nosotros lo más importante es la producción y para mantenerla debemos invertir. Lo que hemos hecho es ajustar nuestras inversiones en US$7.860 millones, lo que representa una disminución del 26%.

¿En dónde son los ajustes?

Estamos privilegiando las inversiones para poder continuar con la producción, haciendo estrictamente lo necesario en la parte de refinación, que nos asegure los recursos para Reficar, ya que en este momento no puedo meterle el freno a ésta. Tenemos unos proyectos críticos de transporte entre San Fernando-Monterrey (Casanare) y bajamos mucho en exploración.

¿Qué van a lograr con esto?

Con estas inversiones estamos tratando de mantenernos en una producción, como Ecopetrol, de 710 mil barriles diarios, y como Grupo empresarial, de 760 mil barriles.

¿Estamos en crisis?

Esto no se puede ver como un problema, sino como una oportunidad. Si se revisa la historia de la industria, con relativa frecuencia cada siete u ocho años se registran caídas fuertes, realmente los precios promedios pueden ser US$30 o US$40 y la tarea es ajustarse a estos niveles.

¿Qué pasará con los empleos?

En la medida en que haya menos actividad, se van a tener menos requerimientos de personal. Pero pese a la crisis, en Ecopetrol no se han observado recortes tan significativos en términos de la actividad. En general, no habrá una salida masiva de personal.

¿En Castilla qué está pasando, ya hay protestas?

En Castilla La Nueva, Meta, hay un proyecto en ejecución que se llama D30K, que es el procesamiento adicional de 30 mil barriles de crudo y 300 mil de agua, básicamente para mejorar todas las capacidades de producción y esto está terminando en este momento, y lógicamente toda esa gente saldrá. Esto tendrá sus impactos, pero estamos tratando de hacerlo de la manera más ordenada posible. Hay que entender que cuando terminan los proyectos se dan las desmovilizaciones de personal. Un caso muy evidente es el de la Refinería de Cartagena, donde se ha venido dando un plan de desmovilización y se seguirá registrando en los próximos meses, pues allí se está terminando el trabajo y cuando la gente sale genera una presión.

¿Qué proyectos se van a suspender o a aplazar?

Hay algunos proyectos en los que se disminuye sensiblemente el ritmo de inversión, pero esto no significa que no se van a ejecutar. Por ejemplo, Caño Sur (Meta), que a esta altura su economía se ve de alguna manera afectada. Entonces allí aplicaremos un ritmo menor. Ecopetrol tiene 284 campos y la mayoría de nuestra producción, el 85%, está concentrada en 24 campos, que son a los que se les dará prioridad, porque son los que nos generan la caja.

¿Qué van a postergar?

Hay inversiones que tendrán que posponerse. Estamos priorizando y haciéndolas donde nos genere mayor rentabilidad. El presupuesto se aprobó con un Brent de US$60 por barril, pero ya hemos hecho ejercicios a US$40 y US$50, e incluso a niveles más bajos.

¿Ya se ve en la puerta de salida?

Pues eso es claramente lo que está planteado y lo que se conversó con la junta. Yo sigo aquí, esto no para y estoy atendiendo todo, como se hace todos los días, pero también soy plenamente consciente que ya la decisión está tomada y que iré hasta la próxima asamblea. Pero eso no es ápice para que no siga al frente de estos temas, tratando de hacerlo como si fueran todos.

¿Tiene el overol puesto?

Totalmente. Y creo que hasta el último segundo del último minuto lo tendré puesto. Esa es la seguridad con la que puede contar la gente con la que trabajo, la junta, los accionistas, ese es mi compromiso y así aspiro honrarlo, y no porque esta situación vaya a pasar yo haya bajado la guardia, y eso se puede constatar.

¿Qué frustración tiene en Ecopetrol?

No tengo frustraciones, sólo tengo agradecimientos. Haber tenido la oportunidad de estar al frente de la empresa más grande del país es muy importante para mí. Siempre habrá cosas que se pudieron hacer mejor, pero todo lo bueno que se ha hecho es el trabajo de la gente y aquellas cosas que no salieron tan bien serán mi responsabilidad.

¿El FBI está detrás de la iguana por el caso de Petro Tiger?

No. El FBI le está ayudando a la iguana. Este no es un proceso contra Ecopetrol. Aquí somos víctimas, nosotros fuimos quienes colocamos la demanda en Estados Unidos. Hay otros proyectos en la lupa de la Fiscalía y eso está bien, porque hemos sido transparentes.

¿Los barriles limpios incluyen contratos limpios?

Sí. El concepto de barriles limpios le apunta a la transparencia. Un barril limpio es que todo se haga bien, sin sobornos ni corrupción.

¿Usted sigue siendo hincha del Medellín?

Ya no me queda tiempo de ser hincha, (risas), pero he sido más de Nacional. El que es más hincha del Medellín es mi hijo. Estamos distribuidos en la familia.

¿Qué va a hacer cuando se vaya de Ecopetrol?

Lo primero que tengo que hacer es como soltar y ya. Creo que cada día tiene su afán. Y, a propósito que hablas de fútbol, no pienso colgar los guayos, pienso seguir en el campo de juego. Ya veremos qué oportunidades se nos van pre

 

 

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