Nubarrones sobre el sistema financiero

“En los últimos meses se ha fortalecido una tendencia de crecimiento de la cartera vencida y eso naturalmente puede tener unas implicaciones en este año”, advierte la Superintendencia del sector.

El Banco de la República y la Superfinanciera trabajan para alejar los riesgos del sistema financiero. / Bloomberg

Nubarrones se ciernen sobre el cielo del sistema financiero colombiano y se han empezado a manifestar en el comportamiento de la cartera. Una situación que ha obligado a los bancos a ajustar los requerimientos para seguir soltando créditos y que se podrían acrecentar si los mercados internacionales llegasen a sentir un resfriado que terminaría dejando convalecientes a las entidades financieras locales.

Así que para brindar abrigo a las entidades de crédito, la Superintendencia Financiera ha estado trabajando con las entidades financieras, los bancos, fiduciarias y firmas comisionistas para que estén alertas y prevengan los potenciales riesgos. “La Superintendencia hace un proceso de planeación de supervisión anualmente”, señala Gerardo Hernández, titular de la entidad reguladora del sector bancario.

“El saldo total de la cartera bruta, incluyendo el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), ascendió a $412,4 billones, con un aumento mensual de $4,4 billones correspondiente a una variación real anual de 2,04 %”, informó la Superintendencia Financiera con cifras reportadas por las entidades financieras a noviembre del año pasado. Precisa el estudio que, al finalizar noviembre, “la cartera de vivienda se incrementó en 6,58 % real anual, la de consumo en 6,55 %, y microcrédito en 0,33 % después de nueve meses de contracción, mientras que la modalidad de crédito comercial registró una variación real anual negativa de 0,88 %”.

Ante el débil comportamiento de la economía el año pasado, que seguramente no crecerá por encima del 2 %, “hay sectores afectados y esto va a golpear la cartera”, como considera Santiago Perdomo, presidente del Banco Colpatria. “Hay sectores con algún tipo de problema y la cartera de consumo presenta un menor crecimiento, por lo que obliga a hacer ajustes”, reafirma el banquero. El informe del ente regulador del sistema financiero muestra cómo está distribuida la cartera total: “el 57,8 % correspondió a la modalidad comercial, 27,2 % a consumo y las carteras de vivienda y microcrédito representaron el 13,3 % y 2,7 %, en su orden”.

Hernández ha dado una voz de alerta: “En los últimos meses se ha fortalecido una tendencia de crecimiento de la cartera vencida y eso naturalmente puede tener unas implicaciones en el sistema financiero en este año”. El incremento mensual de la cartera de $4,4 billones de noviembre de 2016 obedeció al mayor saldo de los créditos comerciales, con $2,12 billones, seguido por consumo, con un aumento de $1,8 billones; vivienda, con $396.140 millones, y la cartera de microcrédito, que presentó un aumento de $67.500 millones. “El crecimiento de la cartera estará enmarcado en una oportuna gestión de riesgos para mantener los indicadores de calidad y cobertura en niveles que preserven la estabilidad del sistema y la economía”, destaca Asobancaria, el gremio de los banqueros.

El presidente del Banco Colpatria señala que “los sectores de menores crecimientos en el año son los que tienen mayor dificultad” a la hora de responder con las obligaciones crediticias. “La calidad de la cartera vencida está en niveles manejables, a pesar de que se ha incrementado”, dice Santiago Perdomo, dando un parte de tranquilidad.

“La banca ha venido preparándose para afrontar estos choques desde hace más de una década, con la adopción de mejores estándares y una cuidadosa gestión del riesgo. La banca continuará mostrando la resiliencia que la ha caracterizado durante esta coyuntura y redoblará los esfuerzos en su gestión del riesgo”, dice Asobancaria.

Incertidumbre internacional

El otro escenario que tiene atenta a la Superintendencia Financiera es el internacional, la incertidumbre de que hablan los analistas locales y externos. “La incertidumbre sobre la política monetaria de Estados Unidos, sobre el crecimiento de la economía global, que puede tener unos efectos en Colombia en cuanto a generar una mayor volatilidad de ingresos, salida de capitales, encarecimiento eventual del financiamiento externo, o situaciones que puedan afectar al sector real si hay endurecimiento de la política comercial global”, argumenta Hernández.

Estos aspectos han sido considerados en el programa de supervisión, analizando la situación de liquidez de los principales inversionistas institucionales, trabajando en conjunto con el Banco de la República para enfrentar estos riesgos.

Asobancaria considera que “a pesar de que la mayoría de los analistas auguran tiempos difíciles para la economía norteamericana, producto de la elección del nuevo presidente, debemos tener en cuenta que ese país goza de una gran fortaleza institucional que, esperemos, permita decantar el tono beligerante que tuvo Trump durante la campaña. Creemos que el contrapeso efectivo que ejerce el Congreso, con mayoría republicana, no permitirá, por ejemplo, que se apliquen las contradictorias políticas proteccionistas”.