Nueva estrategia para la iguana

Esta semana, la Junta Directiva de Ecopetrol revelará el nombre del sucesor de Javier Gutiérrez Pemberthy. Deberá poner en marcha la nueva estrategia de la compañía. Juan Carlos Echeverry y Felipe Posada se disputan el cargo.

El exministro Juan Carlos Echeverry es el más opcionado para quedarse con la presidencia de Ecopetrol. Archivo - El Espectador

Todo está consumado. Así podría decir el informe ejecutivo del proceso que cursa para la selección del nuevo presidente de Ecopetrol, de entre una lista de cinco nombres que suministró la firma cazatalentos Egon Zehnde, por lo cual la empresa estatal pagó cerca de $500 millones, en medio de la crisis que vive la industria por la caída de los precios del petróleo.

Y aunque es importante conocer el nombre del nuevo responsable de la iguana más famosa del país, que será anunciado esta semana, lo vital para los analistas del sector es que esté en capacidad de poner en marcha la nueva estrategia que está afinando la compañía, para hacerla más fuerte y lograr sumar las reservas que requiere el país y no tener que recurrir a la importación del hidrocarburo.

Si bien se da por sentado que será el exministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry —candidato del Gobierno— el nuevo presidente de Ecopetrol, hay quienes consideran que no es suficiente la recomendación del presidente Juan Manuel Santos, su antiguo jefe, porque hay más de medio millón de accionistas que confían en los criterios de los nueve miembros de la junta directiva para garantizar la total independencia que debe tener la compañía del Gobierno y Echeverry podría no cumplir esta recomendación.

Pero hay quienes apuestan a que el cargo sea entregado a Felipe Posada, colombiano que después de haber ocupado varios cargos en la multinacional British Petroleum (BP), hoy es uno de los directivos de más alto rango en la compañía. Actualmente es presidente regional de la petrolera en el norte de África.

Si bien entre estos dos ejecutivos está el nuevo presidente de Ecopetrol, también aspiran Camilo Marulanda, Felipe Bayón y Octavio Pastrana, aunque con menor hinchada entre la junta directiva, de la cual hacen parte su presidente, tres funcionarios del Gobierno, tres independientes, un representante de las regiones productoras de petróleo y uno de los accionistas minoritarios.

También fueron contemplados en la búsqueda del Gobierno el empresario Roberto Junguito, presidente de Cerrejón, y Alberto Calderón Zuleta, expresidente de Ecopetrol, quienes rechazaron la oferta para cuidar de los huevitos de oro del Gobierno.

Para analistas como Alejandro Martínez, expresidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), el reto del nuevo timonel de Ecopetrol no es menor. De entrada tendrá una tarea urgente: enfrentar la crisis de los precios del crudo, que si bien vienen repuntando no volverán por ahora a los US$100, para lo cual tendrá que reducir los costos de operación y las inversiones.

“Será necesario priorizar los proyectos por los que apostará y cuáles dejará en stand by. Y aunque esto es contradictorio, porque se disminuirán las exploraciones, la segunda tarea será aumentar las reservas de la compañía”, explicó.

En este proceso deberá acelerar la entrada en operación de la refinería de Cartagena (Reficar), la cual presenta un retraso considerable, e invertirles a pozos productivos para tener caja, recalcó. Pero insistió que el nuevo presidente de la petrolera deberá demostrar que tiene independencia del Gobierno, como ha venido actuando en la última década.

Para el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta, una de las prioridades de quien sea designado como presidente de Ecopetrol “es darle un nuevo impulso a la exploración, ya que el horizonte de las reservas es muy limitado, y por ser una empresa del Estado tiene una gran responsabilidad en esta tarea, que debe ser prioritaria”.

También debe consolidar la proyección internacional, lo que le ha permitido diversificar su portafolio y repartir el riesgo, para no tener todos los huevos en la misma canasta, indicó.

Añadió que la exploración que está haciendo en el Golfo de México fue vital para demostrar su experiencia en este tipo de actividad. Recalcó que debe ser prioritaria la responsabilidad social, con miras a mejorar el clima adverso de la industria en las regiones, donde tiene mayor presencia.

Otro tema en el que coinciden varios expertos es la recuperación de la refinería de Barrancabermeja, en la cual se ha venido avanzando y que requieren con urgencia Ecopetrol y el país.

Pero los retos no terminan allí, pues deberá lidiar los escándalos por corrupción que han salpicado a la empresa de la iguana, una de las dos compañías con más contratistas en el país.

Una de las metas del actual presidente, Javier Genaro Gutiérrez, es lograr que la producción sea de barriles limpios, y cuando habla de barriles limpios, no solo se refiere a un proceso sin accidentes, sino también sin corrupción. A esto también tendrá que enfrentarse el nuevo maquinista de Ecopetrol, no solo con el proceso de Petro Tiger, sino por el caso de Sicim, que llevó a la Fiscalía a dictar orden de captura a dos directivos por presunto caso de soborno a funcionarios de la estatal petrolera.

Los analistas coinciden en que este tipo de escándalos no pueden afectar la solidez de la compañía, que debe aportar a mantener metas como la producción de un millón de barriles diarios de petróleo y la consolidación de una de las empresas petroleras más importantes de la región, no solo por su tamaño, sino por su responsabilidad socioambiental con las comunidades y con el país.

Gutiérrez, quien llegó a la entidad en enero de 2007, ya tiene todo listo para iniciar el empalme, el cual él considera será rápido, para no quitarle el dinamismo a la empresa más grande del país.