Nueva filosofía de inversión en las AFP

Mientras que las administradoras de los fondos de pensiones bajaron 10% su participación en las acciones locales, el peso de los activos de renta variable internacional subió a 23%.

Desde que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomendó que tanto los hombres como las mujeres se deberían jubilar a los 62 años, el esquema pensional volvió a ser centro de debate. Y es que no se puede ignorar que, según cifras de Asofondos, actualmente el país tiene solo 7 millones de cotizantes sobre un potencial de 21 millones de trabajadores.

Sin embargo, la edad de jubilación no es lo único que llama la atención sobre el esquema pensional colombiano. Pareciera que muchos no recuerdan que a mediados de 2013 el Gobierno expidió un borrador de decreto con el fin de cambiar el cálculo de la rentabilidad mínima para las administradoras de fondos de pensiones (AFP). La iniciativa buscaba principalmente que estas entidades se diversificaran con activos en el exterior.

En ese momento el ministro Mauricio Cárdenas explicó que “se tomarán índices que representen el comportamiento del mercado, tanto para las inversiones en renta fija como para renta variable, al igual que en la moneda local como en la extranjera”.

Casi 20 meses después, el decreto todavía no ha sido expedido, pero tal vez ya no hace falta. La volatilidad que la caída de más de 50% del precio del petróleo ha traído desde agosto de 2014, ha provocado que las AFP estén cambiado sus tendencias de inversión a un nivel similar que el borrador de decreto proponía.

Al analizar las cifras disponibles de la Superintendencia Financiera sobre los portafolios de riesgo moderado, el rubro más grande dentro de Colombia, hasta el mes de noviembre se encuentra que las AFP administraron alrededor de $130 billones.

Sobre este capital, las administradoras de fondos de pensión redujeron su participación en acciones locales de 35% a 26% actualmente. En consecuencia sus inversiones en renta variable internacional aumentaron su peso hasta quedar prácticamente al mismo nivel de relevancia que los títulos locales de la misma naturaleza (23%). Además, alrededor del 19% del total de activos se encuentran denominados en dólares.

Es por esto que José Miguel Santamaría, vicepresidente de Gestión de Activos de Credicorp Capital, indicó que “todavía no hay claridad si las administradoras de fondos de pensión continuarán aumentando su participación en activos extranjeros en el corto plazo. La agresiva alza de la tasa de cambio local (TRM) durante la segunda parte de 2014 fue el principal motivo del cambio de las estrategias de inversión de las AFP y el valor del peso colombiano frente al dólar se ha venido estabilizando”.

Sin embargo, Santamaría indicó que “si los precios del petróleo siguen cayendo, es probable que las AFP aumenten su participación en activos en moneda extranjera. Es claro que los movimientos deflacionistas como consecuencia de la caída de la cotización de crudo brindan una mayor oportunidad de rentabilidad”.

Por su parte Felipe Campos, analista de Alianza Valores, le contó a este diario que “aspectos como el nuevo programa de estímulos monetarios del Banco Central Europeo, la eventual alza de la tasa de interés de la Reserva Federal y el pesimismo que hay en torno al sector petrolero en los próximos años, son todos factores que sugieren que el dólar seguirá fuerte. Y esto le da más fuerza a la nueva filosofía de inversión de las AFP”.

No obstante, hay otros tipos de riesgos. Dado que más del 19% de los recursos destinados de las AFP se encuentran denominados en dólares, “no es del todo recomendable su nueva filosofía de inversión. Preocupa que todos piensen que las economías emergentes serán las que desacelerarán; sin embargo, nadie contempla que los países desarrollados también pueden hacer. De manera que hay un riesgo latente en los ingresos de corto plazo para los fondos de pensión”, agregó Campos.

Las estrategias de inversión de las AFP están enfocadas en activos de largo plazo, de manera que las turbulencias en el precio de sus portafolios en el corto plazo no significan que incumplirán su objetivo de rentabilidad en el futuro. Es por esto que “las inversiones en el sector de la construcción resultan interesantes para estas entidades”, explicó Santamaría.

Y no se puede ignorar que la construcción es uno de los sectores que más prometen en el país, pues es el rubro que más está creciendo: 12% en el tercer trimestre de 2014; además, Colombia está a punto de destinar casi $50 billones para las carreteras 4G.

últimas noticias