Obama chocará con el Congreso por presupuesto

El mandatario busca un aumento en el gasto que está por encima de los límites acordados.

Barack Obama, presidente de Estados Unidos, pretende aumentar los recursos para defensa. / Bloomberg

La próxima semana, cuando presente su presupuesto, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propondrá un aumento en el gasto que está por encima de los límites acordados. Esto supondrá un enfrentamiento con el Congreso controlado por los republicanos, que están comprometidos a reducir el tamaño del Gobierno.

El presupuesto de Obama para el año fiscal de 2016, que será revelado el lunes, solicitará un fin a los topes automáticos de gastos que la Casa Blanca acordó con el Congreso como parte de un acuerdo al que llegaron en 2011 y que se conoce como secuestro.

Sin embargo, al proponer hasta US$70.000 millones de gasto discrecional adicional en programas domésticos y de defensa, el presidente se pondrá en un camino de confrontación con los republicanos, que están decididos a reducir los gastos federales.

Mientras el plan de 2011 obligó a hacer amplios recortes en el gasto durante 10 años, su impacto se vio suavizado por un acuerdo bipartidista, con una duración de dos años, que se firmó en 2013. No obstante, las limitaciones deberían reanudarse en octubre, a no ser que se llegue a otro acuerdo.

“El presidente considera que debemos terminar la era de las crisis manufacturadas y de la austeridad irreflexiva, y en cambio construir sobre el acuerdo de presupuesto bipartidista que se firmó a finales de 2013 y que nos ayudó a poner fin a algunos de estos recortes arbitrarios al presupuesto, para ayudar a impulsar nuestro crecimiento económico e invertir en prioridades nacionales claves, mientras ayudan a reducir nuestro déficit a su nivel más bajo desde 2007”, dijo un alto funcionario de la administración.

Luego de un conflictivo inicio de año, el presupuesto de Obama sería publicado antes de las fechas límites establecidas, que el Congreso y la Casa Blanca deben negociar para evitar al menos un cierre parcial de operaciones, que van desde la seguridad doméstica al financiamiento de carreteras y puentes.

Según una proyección publicada esta semana por la Oficina de Presupuesto del Congreso, que no pertenece a ningún partido, el déficit de presupuesto de Estados Unidos caerá a 2,6% del Producto Interno Bruto durante este año, la cifra más baja desde que Obama asumió la presidencia, al tiempo que una economía fortalecida impulsa los ingresos del Gobierno.

El presidente, que el jueves en la noche discutió en Filadelfia su presupuesto con los representantes demócratas de la Cámara de Representantes, anticipó durante su discurso del estado de la Unión muchas de las iniciativas domésticas que estarán en el presupuesto.

Al aumentar la tasa superior de los impuestos sobre las ganancias al capital y solucionar la laguna sobre los activos heredados, aprovechada sobre todo por los ricos, la Casa Blanca busca reunir US$330.000 millones para financiar programas cuya intención es impulsar la clase media, incluyendo permisos laborales pagos de ausencia por enfermedad y una estructura simplificada de créditos tributarios para los estudios universitarios.