OCDE quiere acabar con la "doble no imposición" fiscal a las empresas

Se trata de cerrar los agujeros legales con los que muchas empresas multinacionales pueden declarar sus beneficios en un país distinto.

El proyecto prevé establecer un único tratado multilateral que reemplace los 3.000 tratados bilaterales sobre doble imposición.Bloomberg News

Los acuerdos bilaterales para evitar la doble imposición a las empresas multinacionales han acabado por resultar en una doble no imposición, que hay que erradicar, dijo el director del centro de la OCDE para políticas fiscales, Pascal Saint-Amans.

Se trata de cerrar los agujeros legales con los que muchas empresas multinacionales pueden declarar sus beneficios en un país distinto a aquel en el que se producen o se venden sus productos, explicó el experto durante un encuentro con la prensa al margen de la cumbre financiera del G20 que se celebra en Estambul.

"Los beneficios acumulados de las empresas estadounidenses en Bermudas alcanzan ya los 2.000 millones de dólares, y cada año aumentan en 200.000 millones de dólares", mencionó el responsable de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

"En la reunión de Brisbane, en noviembre pasado, el G20 nos dio un mandato para elaborar un plan que ponga fin a esta práctica y lo presentaremos a los ministros de Finanzas el próximo noviembre, durante la cumbre en Antalya", explicó Saint-Amans.

El proyecto prevé establecer un único tratado multilateral que reemplace los 3.000 tratados bilaterales sobre doble imposición que actualmente rigen el movimiento de capitales.

"Si intentáramos actualizar estos 3.000 tratados bilaterales, dentro de cien años tendríamos una legislación adecuada, pero mientras tanto, los asesores fiscales seguirían buscando agujeros. Un nuevo tratado multilateral mata 3.000 pájaros de un tiro", ilustró el experto.

Con las nuevas normas se podrá decir: "Usted elabora todos sus productos en la UE, su mercado es la UE... ¿y sus beneficios se declaran en el Caribe? Esto huele mal", prometió Saint-Amans.

El tratado estará listo y abierto para adhesiones a finales de 2016 y, a partir de 2017, los países que lo firmen lo irán ratificando, vaticinó el experto de la OCDE.

Subrayó que, para aplicar el tratado entre los países firmantes, no será necesario esperar hasta que todo el mundo se adhiera.

Los únicos países afectados negativamente, aventuró, pueden ser Estados como los Países Bajos o Luxemburgo, "dado que allí se morirá la industria de asesores fiscales".

"En Holanda, hay entre 8.000 y 10.000 abogados especialistas en impuestos, que en el futuro se podrán dedicar a asuntos más útiles", ironizó Saint-Amiens.

Además, los países del G20 están introduciendo un programa de intercambio de información fiscal.

A partir de 2016, las empresas multinacionales con un volumen de negocios superior a los 750 millones de euros anuales tendrán que detallar sus ingresos en cada uno de los países en los que están presentes y, en 2017, los países intercambiarán estas informaciones para cotejarlas.

La lucha contra la evasión de impuestos puede aportar enormes sumas a las arcas públicas, recordó el experto: desde que la OCDE empezó a luchar contra las fortunas escondidas en 2009, unos 20 países han recuperado unos 37.000 millones de dólares en total.

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