Las opciones de Monsanto: hacer realidad sueño de BASF o retirarse

Monsanto trata de convertirse en un centro único de compras para los productores rurales, ampliando su cartera de productos químicos para cultivos para complementar su negocio de semillas.

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Tras recibir una mejor oferta de Bayer AG, el directorio de Monsanto Co. tiene ante sí una difícil elección: cobrar y retirarse ahora o emprender un camino más riesgoso para concretar el plan maestro que sigue desde hace años.

Monsanto desde hace mucho trata de convertirse en un centro único de compras para los productores rurales ampliando su cartera de productos químicos para cultivos para complementar su negocio de semillas. Con ese fin, intentó comprar Syngenta AG en por lo menos tres oportunidades. Si bien ese proyecto fracasó, el coloso estadounidense de las semillas ahora está en conversaciones para adquirir la división de agroquímicos de BASF SE, aun cuando Bayer intenta comprar Monsanto por US$54.700 millones.

El mes pasado, Monsanto dijo que a fin de año las utilidades quedarían en el límite inferior de las cifras orientativas. BASF incrementaría la oferta de fungicidas y herbicidas de la compañía, creando un vigoroso líder del mercado en ese sector. También podría diluir las acciones de los inversionistas en un momento en el que la oferta de Bayer promete una prima de 20 por ciento por arriba del cierre del jueves.

“Si alguien esperaba recibir mucho efectivo por sus acciones de Monsanto a corto plazo, BASF no le gustará”, dijo Chris Perrella, analista de Bloomberg Intelligence. “Pero, si le gustaba la operación con Syngenta, esto va a ser lo mismo. Y esta transacción le va a gustar aún más porque se ajusta mejor”.

Inversionistas escépticos

Hasta ahora, los inversionistas parecen descreer de que los pretendientes alemanes tengan lo que hace falta. Las acciones de Monsanto cayeron 0,2 por ciento a US$104 a las 9:43 el viernes en Nueva York, muy por debajo del valor de la oferta de Bayer del día anterior de US$125, que era US$3 por acción más alta que el ofrecimiento inicial. La pregunta es si preferirán las perspectivas de crecimiento a más largo plazo que ofrece BASF o sólo están esperando a que Bayer haga una oferta más alta.

El precio al que Monsanto estaría dispuesta a vender está más cerca de US$140 por acción, según el analista de PiperJaffray Cos. Brett Wong.

“Monsanto no es un vendedor apresurado”, dijo Matt Arnold, analista de Edward Jones & Co. en St. Louis. “Tiene buenos activos en los que ha invertido durante años y no hay motivos para que se apresure a vender. Se está asegurando de recibir un buen precio. Eso es algo que está muy claro”.

Un acuerdo con BASF significa que Monsanto podría vender a los agricultores una gama más amplia de agroquímicos además de semillas, lo que la ayudaría a competir con los líderes de la industria en momentos en que se realizan operaciones que podrían crear colosos de las semillas y los agroquímicos.

El año pasado, Syngenta vendió US$8.900 millones en químicos que aumentan el rendimiento de los cultivos, calcula Perrella de BI. BASF vendió US$6.100 millones, mientras que Monsanto quedó detrás con US$4.800 millones. La operación con BASF haría que Monsanto contara con más productos y, potencialmente, que se beneficiara con un ahorro de costos. Laurence Alexander de Jefferies LLC calcula que las sinergias de la transacción serían de alrededor de un 7 por ciento.

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