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hace 4 horas

Otra resurrección para el 'ultrabook'

Los altos precios y la crisis de Europa le han jugado una mala pasada a este nuevo computador (la fusión entre el portátil y la tableta).

 Compañías como Samsung, HP y Dell le han apostado al ‘ultrabook’. / Cortesía
Compañías como Samsung, HP y Dell le han apostado al ‘ultrabook’. / Cortesía

Para los próximos meses, Intel tiene un as bajo la manga: los ultrabooks. Suena un poco raro, si se tiene en cuenta que esta nueva categoría de computadores livianos, delgados y de bajo consumo de energía, viene siendo su plan maestro desde los últimos dos años. Aun así, la compañía tiene la esperanza y la convicción que la nueva generación de equipos, caracterizados por la integración con la tecnología touch (pantallas táctiles), va -por fin- a encontrar su lugar en el mercado.

“Creemos que esta tercera generación va a tener una probabilidad de crecimiento en el mercado de 44%”, indicó Santiago Cardona, gerente de Consumo de la multinacional para el Cono Norte de Suramérica, durante su más reciente foro de tendencias celebrado en Ciudad de México. Intel busca alcanzar esa meta en dos fases: la primera tomará lugar en los siguientes 60 días, en plena temporada navideña, cuando lanzará en el mundo los convertibles, la segunda generación de ultrabooks que tienen como principal atractivo la posibilidad de transformase de portátil a tableta.

La segunda fase tomará lugar en el segundo semestre de 2013, cuando esa famosa tercera generación llegue a las tiendas. Se trata de equipos que contarán con una pantalla de la más alta definición (Full HD), reconocimiento facial, comandos de voz, una reducción del 70% en el consumo de energía para garantizar una mayor duración de la batería, micrófonos duales y el Intel Anti Theft, la aplicación que, además de desactivar la máquina en caso de robo, encripta la información guardada en el disco duro.

Según los números de Intel, será una apuesta por lo grande, con más de 140 modelos desarrollados por fabricantes como HP, Dell o Lenovo entre muchos otros, de los cuales 10 son convertibles (todos ellos funcionarán bajo el sistema operativo Windows 8, lanzado la semana pasada). Pero para el mercado, se trata de una operación riesgosa.

Cuando la compañía anunció hace un año que el ultrabook salvaría las ventas del segmento de computadores personales (PC), aseguró que esta categoría tendría una participación mundial del mercado de al menos 40% al final de 2012, lo que supondría la venta de al menos 90 millones de unidades; sin embargo, los números han sido diametralmente opuestos: según cifras de las consultoras IDC y Gartner, al segundo semestre del año se habían facturado apenas 500.000 unidades. Sus proyecciones indican que este segmento llegaría al millón de unidades en diciembre, menos de 1,5% del mercado mundial.

Las cifras más positivas dan cuenta de esta decepción comercial. A principios de octubre, la consultora IHS iSuppli bajó de 22 millones a 10,3 millones el número de unidades de ultrabooks que se exhibirán en las tiendas para 2012.

Las causas de esta caída pueden encontrarse al mirar los titulares de los diarios: la crisis de la Eurozona, el tímido crecimiento de Estados Unidos y la desaceleración de China. De acuerdo a la consultora NPD, el precio promedio de los portátiles en 2012 ha sido de US$510 frente a US$917 de los ultrabooks. En tiempos de crisis, muy pocos consumidores le apuestan a la reconversión digital.

Pero Intel no está dispuesta a rendirse justo a mitad de camino. “Nos propusimos un objetivo agresivo para el entorno económico actual. No obstante, a través de nuestro fondo Intel Capital, estamos invirtiendo buena parte de los US$300 millones asignados para el desarrollo de los ultrabooks en ayudar a nuestras fábricas a reducir los costos de fabricación por máquina”, comenta Cárdenas.

Sus cifras indican que los costos originales se han rebajado en un 30%. Para el mercado, la señal, aunque es buena, no satisface del todo. En especial si se tiene en cuenta que los convertibles (la apuesta inmediata de la categoría) tendrían precios de venta entre US$900 y US$1.000. Todo parece indicar que la salvación estará, entonces, en la rapidez con la que la economía mundial se reponga de su actual depresión.

 

*Artículo posible gracias a la invitación de Intel