Pandas solitarios y cocteles venenosos

Desde la capital de EE.UU., crónica de anécdotas e implicaciones detrás del cierre de buena parte del aparato estatal.

AFP

Mei Xian y Tian Tian están disfrutando de una rara intimidad gracias al cierre del gobierno de EE.UU. Los dos pandas gigantes del Zoológico Nacional, observados 24 horas al días por una cámara web, hoy retozan lejos del ojo público. La parálisis que tiene a más de 800 mil empleados estatales en sus casas —pues el Congreso no ha aprobado el presupuesto para pagarles— cerró el zoológico y también sus servicios electrónicos de voyeurismo animal.

Washington recibe cerca de 42 mil turistas al día. “Manejamos 5 mil kilómetros, desde California, para ver cómo funciona nuestro gobierno”, le dijo a El Espectador Lisa Kirkpatrick, una pensionada de California que, como muchos estadounidenses, cumple con el rito de visitar al menos alguna vez en la vida su capital. Las atracciones principales son los 24 museos Smithsonian gratuitos (el complejo de museos públicos más grande del mundo) y los distintos monumentos nacionales, como el de Lincoln (el señor enorme sentado en una silla) y el obelisco, hoy todos cerrados. “Hace mucho tiempo queríamos visitar los museos Smithsonian. Estaremos una semana en Washington, pero…”. Lisa, una mujer de pelo corto gris y ojos azules, traga y parece que está a punto de soltar una lágrima.

Mira a su derecha, donde Glenn, su esposo, intenta desatar el nudo en la garganta de su esposa con un poco de humor. “Al menos vamos a hacer mucho ejercicio, es un día ideal para caminar”. Nos alejamos, y los Kirkpatrick se quedan mirando por las rejas de la Galería Nacional de Arte hacia las estatuas que se exhiben al aire libre en un jardín. Al paso que se mueve el debate político en el país, serán de seguro las únicas obras de arte del Smithsonian que logren admirar antes de tener que volver a casa.

Parálisis política y comida contaminada

El lunes a medianoche se acabó el año fiscal del gobierno federal. Por una serie de desacuerdos políticos complejos que vienen desde el paso de la ley de salud del presidente Obama, el logro más importante de su primer mandato, el Partido Republicano, que controla la Cámara de Representantes, se niega a aprobar un presupuesto para el año fiscal que arrancó esta semana. El líder republicano en la cámara baja, John Bohener, cediendo a la presión del ala más radical de su partido, el llamado Tea Party, insiste en enviar al Senado un presupuesto que desfinancia la implementación de la ley de salud de Obama. En el Senado, controlado por el partido del presidente, se han negado a ratificar el presupuesto.

Este juego de ida y vuelta lleva meses en Washington, pero ahora, el comienzo del nuevo año fiscal ha generado el primer cierre del gobierno en 17 años, desde la presidencia de Bill Clinton, cuando el gobierno duró 21 días cerrado. Es difícil predecir cuánto durará la parálisis legislativa actual. Sin embargo, estas frases del congresista republicano del estado de Indiana, Marlin Stultzman,  al diario Washington Examiner, ilustra lo difícil que será romper el bloqueo: “No nos dejaremos irrespetar. Tenemos que sacar algo de todo esto. Aunque no sé siquiera qué es ese algo”.

Sin presupuesto aprobado, no hay recursos para pagarles a los empleados públicos que caen bajo la categoría de “no esenciales”. Estos son, por ejemplo, el 97% de los empleados de la NASA, todos excepto el 3% encargados de mantener el programa de la Estación Espacial Internacional. Jason Gillis es asistente del jefe de Información de la NASA, y es uno de los empleados suspendidos por el cierre. “Yo me encargo de que cuando se toma una decisión todos los que se tienen que enterar, se enteren”, le dijo Gilles desde su casa a El Espectador. “Me parece que este cierre es estúpido, pero entiendo que el presidente Obama esté haciendo lo que está haciendo. Al final del día, los republicanos están jugando y no quieren negociar”, dice frustrado. En cuanto a ser considerado un empleado no esencial, Gillis lo acepta con bastante pragmatismo: “Mi trabajo es administrativo, yo no soy el tipo que está encargado de comunicarse con la Estación Espacial. Sólo espero que esto se solucione pronto y que me paguen los días cesantes”.

La parálisis afecta todas las áreas del estado. Otro ejemplo de trabajadores suspendidos es el del 52% de los empleados del Departamento de Salud y Servicios Humanos, el área de la Administración de Drogas y Comidas (FDA), encargada de hacer inspecciones a plantas de procesamiento de comida. En su página, la FDA anuncia que “no podremos adelantar la mayoría de nuestras actividades de vigilancia de salud alimentaria, nutricional o cosmética”. El 91% de los mariscos importados al país no están siendo inspeccionados, lo mismo sucede con el 20% de las frutas y vegetales. Con una planta laboral reducida, la FDA continúa monitoreando el brote de enfermedades por alimentos contaminados. Sin embargo, el cierre de gobierno ha aumentado las probabilidades de un coctel literalmente fatal.

*Corresponsal de Caracol Televisión