Paros: estado natural de la economía colombiana

Debido a la cantidad de paros en 2016, el país podría crecer menos del 2,5% proyectado por el Banco de la República. Como si no fuera suficiente, en octubre viene un paro nacional.

El paro de los camioneros ya completa 36 días. / Cristian Garavito
El paro de los camioneros ya completa 36 días. / Cristian Garavito

Ya está cantado, Colombia tendrá un paro nacional en octubre. Una manifestación que agrupará a tres de los sectores que más han presionado a la administración Santos por medio de movilizaciones: sindicatos, agremiaciones campesinas y la cruzada camionera. De manera que, aunque sigan los efectos inflacionarios por el paro camionero y que el paro agrario terminó hace sólo un mes, en el mejor de los casos el Gobierno podrá descansar por dos meses antes de tener que enfrentar de nuevo a estos tres viejos rivales. Y la protesta que se viene les compete a millones de colombianos, pues busca luchar por los derechos laborales, una disputa que se torna más agresiva cada mes: la fuerte inflación que vive Colombia evaporaría el incremento del salario mínimo para el fin de agosto.

Las centrales obreras convocaron al paro de octubre alegando que la administración nacional no ha atendido su pliego de peticiones. Fabio Arias, vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT), afirmó que “desde el 17 marzo venimos pidiendo una comisión del Gobierno para discutir nuestras peticiones. Pero hasta el momento no hemos tenido ninguna convocatoria para el diálogo”.

Por su parte la ministra de Trabajo, Clara López, comentó que “existen actas que constan que varias de las peticiones de los han sido escuchadas. Las diferentes solicitudes han sido dirigidas a los ministerios que les compete cada tema, y yo misma me he sentado a discutir algunas de las propuestas. Este Gobierno ha demostrado que está abierto al dialogo. Sin embargo, hay cosas con las que no estamos de acuerdo. Por ejemplo el modelo económico, cuando fui candidata presidencial tuve propuestas muy cercanas a lo que piden los sindicatos, pero yo no gane las elecciones. Y temas como la revisión salarial se me salen de las manos pues su fijación ya está determinada por unos vehículos: al final de año se reúne la mesa de concertación compuesta por empresarios y sindicatos buscando que lleguen a un acuerdo de salario mínimo”.

Entre las peticiones de los sindicatos está la rebaja de los aportes a salud para los trabajadores pensionados, la formalización de los contratistas que ejercen funciones permanentes dentro del Estado colombiano, y la lucha de los derechos de los trabajadores de algunas de las empresas que están en proceso de privatización, como la ETB. Además, buscan hacer presión en contra de las propuestas de incremento en la renta laboral y en el IVA que se daría con la próxima reforma tributaria, y de la reforma pensional que todavía exige la OCDE y que busca elevar de nuevo la edad de jubilación. Asimismo, todavía sigue el malestar por el incremento del salario mínimo de este año: el Gobierno decretó un incremento de 7 % y la inflación de 2016 ya suma 5,10 %, por lo que se estima que en un par de meses el aumento salarial se habrá evaporado.

“Cada vez queda más claro el atropello que cometió el Gobierno fijando el incremento en 7 %. A los pocos días del alza se conoció que la inflación de bajos ingresos, es decir de los trabajadores que cobran ese salario, fue de 7,26 % en 2015. Es decir, esta población no tuvo un incremento de su sueldo correspondiente a su costo de vida”, explicó Arias. La situación que denuncia este dirigente sindical fue un tema polémico en enero de este año, al punto que las tres principales centrales obreras radicaron una demanda de nulidad por inconstitucionalidad del decreto que fijó el salario mínimo ante el Consejo de Estado. Es un tema que sigue caliente: en 2016 el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la población de bajos ingresos se sitúa en 5,56 %, de acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE).

Aunque el paro nacional de octubre fue convocado por las centrales obreras, será una movilización nacional de la que harán parte varios sectores. Por el momento ya se sumaron las agremiaciones campesinas y la cruzada camionera, las cuales buscarán en dos meses hacer presión para el cumplimiento de los acuerdos pactados. La protesta de octubre implica que el segundo semestre de 2016 sentirá los efectos de las manifestaciones; por esto no es descabellado decir que el estado permanente de la economía colombiana es de paros. ¿Qué implicaciones tiene una economía con tantas protestas sociales y empresariales?

José Roberto Acosta, miembro de la red de Justicia Tributaria, indicó que “con la cantidad de paros que se han apreciado en 2016, difícilmente se cumplirá la meta de crecimiento económico del Banco de la República de 2,5 %. Ahora la estimación debería estar más cercana al 2%. La densidad de manifestaciones en Colombia es típica de un Estado débil: todos los sectores ven a la protesta social como la única forma para pedirle al Gobierno. El problema es que la torta que se reparte no cambia de tamaño, por lo que al darle a un sector una porción se le está quitando algo a otra rama de la economía. Y ahí es cuando vienen más paros”.

El problema, para Acosta, con los camioneros es un tema complejo, “a grandes rasgos lo que piden es que no exista libre competencia. De manera que, aunque sea triste, algunos transportadores deben desaparecer para hacer la economía más eficiente. Dentro de los países de la Alianza del Pacífico, Colombia es por lejos el que tiene los mayores costos de transporte y de logística”.

Las estimaciones de las pérdidas, que estiman algunos gremios como Asecarga y Fenavi, por el paro camionero son de más de un billón de pesos. Y todavía no es claro qué tan grande y qué tan perjudicial será el cese de actividades de octubre. Por el momento, en la movilización ya están tres grandes sectores: laboral, transporte y agro. Además, los sindicatos tienen pensado aprovechar estos meses para sumar a sus filas más gremios y movimientos. ¿Qué tanto impactará la economía el paro nacional?