Pequeñas y medianas empresas: a salvar la economía

Procolombia presentó Mipyme Internacional. La intención es poner los productos de mil empresas en el mercado exterior y diversificar la canasta externa afectada por la caída del petróleo.

Las pequeñas y medianas empresas deben tener un capital colombiano superior al 51% si buscan contar con la ayuda del Gobierno. / Archivo

Que el precio del petróleo, que representa más del 50% de la canasta de exportaciones de Colombia, esté por el suelo (US$47,67 cerró el Brent) y el valor del dólar aumente a diario son motivos suficientes para que los empresarios y el Gobierno tengan claro que hay que fortalecerse en los mercados internacionales. Ese mensaje también fue evidente en la alocución de hace dos días del presidente Juan Manuel Santos.

Es decir, esta es la oportunidad para que las pymes —que representan el 99% de las empresas del mundo y generan el 67,4% de empleos en el globo— se fortalezcan y acaben con el imaginario de que tienen poca influencia en el desarrollo económico del país, dijo María Claudia Lacouture, presidenta de Procolombia. “Las mipymes exportan más que las grandes empresas y tienen el mismo nivel de diversificación”, dijo.

En el marco de la política industrial que lanzó el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo a finales de 2014, cuyo objetivo fundamental es diversificar la canasta de exportaciones, Procolombia abrió la convocatoria de su programa Mipyme Internacional, que irá desde hoy hasta el 30 de enero.

Las beneficiadas con este programa son las pequeñas y medianas empresas con potencial exportador. Sin embargo, como se trata de un plan piloto, tan sólo tendrán acceso a él 30 firmas que cumplan con una lista de requisitos.

Entre ellos están que sean sociedades legalmente constituidas, que el capital colombiano sea superior al 51%, que tengan mínimo siete empleados y una antigüedad de cuatro años, y que el crecimiento de los dos últimos años sea superior al 4%.

El objetivo de Procolombia es que en los próximos cuatros años exporten permanentemente mil empresas que al ingresar al programa Mipyme cuenten con productos que tengan un potencial del 40% en los mercados internacionales y una capacidad de endeudamiento del 25%.

La presidenta de la Asociación Nacional de Medianas y Pequeñas Empresas (Acopi), Rosmery Quintero, le dijo a El Espectador que “Colombia tiene los productos para exportar, pero hacen falta acompañamiento y asistencia técnica”.

Ese problema ha sido contemplado por Procolombia, que dispondrá de diez profesionales con conocimiento sobre exportaciones para que trabajen con tres empresas cada uno y cuya función es que, pasados nueve meses de la implementación del plan, las organizaciones tengan claros los procesos para poner los productos en otros mercados.

Por su parte, las pymes deberán comprometerse a contratar una persona que se encargue del comercio exterior y que continúe con la labor realizada por el funcionario asignado por la entidad para dicho fin.

“Colombia no es un país que se haya caracterizado por tener una estructura exportadora diversificada. Necesitamos más empresas que se dediquen a esta actividad y estamos en la coyuntura para hacerlo. Tenemos una mejor tasa de cambio, una mejor dinámica de los mercados internacionales y es el momento para hacer crecer la base exportadora. Hacia allá apunta este programa”, dijo el presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz.

Para dicho fin, la renovada entidad destinó $425 millones en la primera etapa. Sin embargo, de no trabajar en temas que, señala Quintero, son de vital importancia, como los obstáculos técnicos al comercio que dependen de la actividad productiva y del país al que se quiera llevar el producto, el plan difícilmente tendrá éxito. Procolombia está sacando su as de la manga al llevar funcionarios a países como Rusia y Estados Unidos.

 

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