Pésimas cifras para EE.UU.

El primer trimestre fue peor de lo esperado. La economía cayó a una tasa anualizada del 2,9%.

La reforma a la salud le sigue pasando cuenta de cobro al presidente de EE.UU., Barack Obama. / AFP

La economía de Estados Unidos cayó a una tasa anualizada de 2,9% en el primer trimestre de 2014, luego de una dramática serie de revisiones al gasto en salud.

El resultado del informe fue mucho peor que la caída de 1,9% que esperaban los analistas y se da luego de que las cifras han sido revisadas a la baja una vez, con respecto al 0,1% positivo que se había estimado inicialmente en abril.

No obstante, la revisión a la baja no parecía anunciar una nueva caída en la economía de Estados Unidos. Aproximadamente dos terceras partes de la revisión se debieron a cuidados de salud y la mayoría reflejaba un comercio más débil.

“En resumen, la contracción más amplia en el PIB durante el primer trimestre no es una señal de que los Estados Unidos estén sufriendo de una desaceleración fundamental. En buena medida aún se debía al clima extremo”, dijo Paul Dales, economista sénior para Estados Unidos de Capital Economics en Londres.

“Las cifras más recientes son consistentes con el crecimiento en el segundo trimestre, que implica una recuperación que llega al menos a 3%”.

Las cifras de salud de Estados Unidos están en problemas, al tiempo que los cambios que introdujo el presidente Barack Obama tienen efectos sobre el sistema. En sus estimativos más tempranos para el primer trimestre, la Oficina de Análisis Económico utilizó información sobre los beneficios de Medicaid y las suscripciones a nuevos intercambios de seguros para estimar el gasto en salud.

Sin embargo, para este último estimativo la Oficina de Análisis Económico utilizó una encuesta de la Oficina de Censos sobre el gasto en salud. No arrojó el mismo incremento que los otros datos.

En promedio, la publicación de estas cifras confirma el panorama anterior de un terrible primer trimestre, al tiempo que el clima frío en el centro de Estados Unidos cerró las fábricas, clausuró vínculos en los sistemas de transporte, mantuvo a los consumidores alejados de las tiendas y a los compradores de vivienda apartados de los sitios de construcción.

También hubo una enorme caída en los inventarios que eliminó 1,7% del crecimiento. El clima y los inventarios explican por qué los datos fueron débiles en general.

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