Petróleo: ¿no hicimos caso?

Con la caída del precio del crudo, que lo tiene por debajo de los US$70, se podría perder seis años de lucha contra la pobreza en Colombia.

El precio del petróleo ha caido más de 30% desde julio de 2014. /Bloomberg

El Fondo Monetario Internacional (FMI), el Programa de las Naciones para el Desarrollo (PNUD), el Banco Mundial, el Foro Económico Mundial y algunos analistas locales como Alianza Valores, todos, advirtieron repetidamente durante el segundo semestre de 2014 sobre la inestabilidad del mercado petrolero y sobre lo riesgoso que resulta para las economías emergentes su alta dependencia de las materias primas.

A pesar de las recomendaciones de las entidades internacionales, pareciera que el anuncio de este jueves de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de no recortar su producción, que llevó a la cotización del crudo a completar más de 30% de pérdidas desde julio de 2014 y situarlo por debajo de los US$70, fue el baldazo de agua fría que despertó al Gobierno.

El presidente Juan Manuel Santos anunció este domingo que pensaba implementar nuevas medidas que contrarresten el descenso económico, inyectando recursos adicionales a los sectores de la economía que más generen demanda y empleo, tales como la construcción e infraestructura.

“La economía colombiana tiene afortunadamente esa flexibilidad, y ya estamos anticipándonos; vamos a ir administrando la parte económica para seguir manteniendo la demanda y el empleo”, afirmó Santos, destacando también el buen comportamiento del empleo en el país, pues en el mes de octubre la cifra de desocupación se mantuvo en un dígito, (7,9%).

Las recomendaciones del PNUD cobran especial sentido ahora, pues en el informe que publicó en noviembre de este año el organismo se advirtió sobre las consecuencias sociales que conllevaría una hipotética caída de los precios del petróleo en 2015 de tal magnitud que lo dejaría en US$60 en promedio hasta 2020.

Y dejó claro que si esto sucediera “en términos de pobreza, ésta aumentaría de 29% que se observa en la actualidad hasta máximos de 34% en los siguientes dos años y retornaría lentamente a niveles del 31% en el año 2020. Es decir, se perderían seis años en la lucha contra la pobreza”.

A pesar de que en el momento en que se dio a conocer el informe del PNUD el escenario de tener un precio de US$60 el barril parecía extremista, las coyunturas actuales lo hacen cada vez más posible. Además, no se puede decir que la descolgada actual de la cotización del crudo fue sorpresiva, porque durante el último semestre El Espectador publicó en diferentes artículos que los excesos de oferta y la reducida demanda del mercado mundial de petróleo, al igual que una OPEP sin el poder de acción de hace 10 años, pronosticaban una caída del valor del hidrocarburo.

 

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