Petroleras, listas a retomar zonas afectadas por la guerra

Los atentados contra la infraestructura de transporte de Ecopetrol han ocasionado el derrame de más de 4 millones de barriles de hidrocarburos.

La actividad petrolera se reactivará en zonas de violencia. / AP
La actividad petrolera se reactivará en zonas de violencia. / AP

Después de años de sufrir los ataques de los grupos al margen de la ley y de los reclamos de las comunidades y grupos étnicos, la industria petrolera empieza a ver un nuevo horizonte con la firma de la paz anunciada por el gobierno del presidente Santos y las Farc. Una cifra aterra a los petroleros: en los últimos 30 años la infraestructura de transporte de hidrocarburos fue dinamitada en más de 2.500 oportunidades.

Con la puesta en marcha del programa Estrategia Territorial del Sector Hidrocarburos, las autoridades apuestan por el progreso territorial en las zonas con activa presencia exploratoria.

Multinacionales, medianas y pequeñas petroleras manifestaron que se quedan en el país. “Si estuvimos en Colombia en los momentos más conflictivos en materia de orden público, ahora mejor cuando vemos la luz al final del túnel”, manifestaron los representantes empresariales, según el presidente encargado de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Orlando Velandia. “La mejor noticia para el sector petrolero es la firma de los acuerdos de paz”.

En los últimos tres años, el país ha invertido más de $20.000 millones en el desarrollo de la estrategia territorial, considerada un modelo de paz. Con este programa se han impedido por lo menos 150 vías de hecho en contra de la actividad de los hidrocarburos, que le hubieran significado pérdidas al país por más de $200.000 millones. “La guerra había impedido evaluar” la prospectiva geológica de muchas regiones que ahora empiezan a ser liberadas para la exploración petrolera, señaló el presidente de la estatal Agencia Nacional de Hidrocarburos.

Costos de ataques

Los atentados contra la infraestructura de transporte de Ecopetrol han ocasionado el derrame de más de 4 millones de barriles de hidrocarburos, precisa un informe de la petrolera colombiana. El oleoducto Caño Limón-Coveñas ha sido la estructura más afectada, con más de 1.300 atentados. El segundo lugar lo ocupa el oleoducto San Miguel-Orito (OSO), con 598. En 2013 fue el que registró más ataques dinamiteros, con 635. En 1987 se registraron 10. Ese fue el período de menores acciones terroristas contra el sistema de transporte. Octubre de 2013 ha sido el mes con más atentados, cuando la infraestructura fue atacada 150 veces, con un promedio de tres atentados diarios. En 2015 se registraron 80 atentados contra la infraestructura de Ecopetrol y los costos de reparación llegaron a cerca de $60.000 millones.

Voceros de Ecopetrol señalan que el dinero invertido en las reparaciones del oleoducto supera los $500.000 millones. Estos recursos habrían servido para construir 50 megacolegios o cerca de 5.800 viviendas de interés social.

“El principal reto que se desprende del acuerdo de paz es lograr el entendimiento con estas fuerzas que van a pasar de los fusiles a la política, para que entiendan que nosotros podemos hacer nuestra actividad con los mejores estándares en beneficio de todos los colombianos”, dijo el presidente de la compañía petrolera colombiana, Juan Carlos Echeverry. Ecopetrol ha operado con dificultad en zonas como el Catatumbo, Arauca, Caquetá y Putumayo, donde tradicionalmente hay presencia de guerrilla.

El sector de hidrocarburos ha generado desarrollo en las regiones productoras y los recursos necesarios para los programas sociales que necesita el país. “Sólo en 2015 logramos aportar alrededor de $10 billones entre impuestos y regalías”, recordó el ministro de Minas y Energía, Germán Arce.

La nueva estrategia se realizará en la región Caribe (La Guajira, Córdoba y Sucre), Norte de Santander, Arauca, Casanare, Meta, Magdalena Medio, Putumayo, Huila, Tolima y Caquetá, atendiendo de igual forma las diferentes regiones del país.