Planeación financiera en familia

El principal consejo es revisar el nivel de endeudamiento, ese que no debería sobrepasar el 30% de los ingresos totales que recibe el grupo.

Minimizar el uso de tarjetas de crédito y crear una cultura de compra de contado trae beneficios para el futuro. / 123rf

La planeación financiera es un tema que acompaña cada vez más a los hogares colombianos y las personas son más conscientes de la necesidad de tener una estructura en el manejo de sus finanzas que les permita cumplir sus metas de mediano y largo plazo.

Es importante tener clara la relación entre los ingresos y gastos. Controlar el nivel de gasto es sinónimo de tranquilidad y posibilidad de desarrollo y bienestar para la familia, y construir un patrimonio cobra gran valor en la medida que se constituye en el camino para proteger a los seres queridos en eventualidades de la vida.

El carácter cotidiano de la planeación financiera y el ahorro ha ido desbancando las creencias que únicamente las personas con grandes capitales y niveles altos de ingreso pueden acceder.

La planeación financiera es una forma de organizar la vida en cuanto a dinero se refiere, por lo tanto, es una tarea que cualquier persona debería emprender si desea tener control sobre sus finanzas y poder así cumplir sus metas.

Empezar por un diagnóstico puede resultar un ejercicio muy útil y sencillo. Examinar de dónde vienen los ingresos, cómo se invierten y gastan, y qué posibilidades de aumentar las entradas hay en el corto, mediano y largo plazo pueden ser el primer paso.

Luego, analizar la manera de optimizar el gasto, con el fin de abrir espacio y darle la bienvenida al ahorro, se logra revisando aquellos gastos que no son tan significativos y de los cuales se puede prescindir.

Fundamental: revisar el nivel de endeudamiento, el cual según expertos no debería sobrepasar el 30% de los ingresos. Minimizar el número de tarjetas de crédito y crear una cultura en casa de comprar de contado traen sin dudas beneficios importantes en el futuro.

Una vez hecho el diagnóstico personal y familiar, y habiendo tomado medidas en cuanto a los hábitos del manejo financiero y la práctica del ahorro, sería hora de establecer las metas que se quieren lograr. Para algo se hizo el ejercicio de organización y se propusieron actitudes y rutinas más sanas frente al manejo del dinero.

El foco de la planeación financiera está en lograr metas, en ser capaces de alcanzar aquel sueño dorado y, por supuesto, de llevar una vida tranquila y tener la certeza de un futuro próspero.

Dentro de estas metas están la adquisición de vivienda, la educación de los hijos, emprender un negocio propio, hacer un viaje y, por supuesto, el retiro.

Hábitos de ahorro y planeación desde la niñez

Empezar a cultivar en los niños hábitos de ahorro y enseñarlos a entender los beneficios de planear financieramente la vida es una tarea importante que como padres se debe cumplir. Que los pequeños entiendan el valor del dinero, su carácter de escasez, su procedencia, la importancia del ahorro, inicien este hábito e incluso aprendan a elaborar su propio presupuesto son algunas de las primeras lecciones a compartir con los pequeños.

Los beneficios de enseñar a los niños hábitos adecuados en la administración del dinero en el largo plazo hacen que valga la pena el esfuerzo. Algunos padres no hablan con sus hijos de dinero porque no tienen tiempo, porque consideran que es un asunto de la pareja únicamente o porque piensan que les causaría estrés.

Si el niño entiende que el ahorro es una de las fuentes del bienestar y que a través de éste podrá tener calidad de vida y mantenerla a lo largo de los años, entenderá que malgastar el dinero sería como perder el tiempo invertido durante la acumulación.