Precio del crudo cierra en alza en Nueva York a US$ 87,10

Los precios del oro negro subieron tras un descenso el jueves, motivado por comentarios desalentadores de la Reserva Federal.

Los precios del petróleo terminaron en alza este viernes en Nueva York, aprovechando el repliegue del dólar frente al euro pero también el alivio generado por un enlentecimiento menos pronunciado de lo esperado del crecimiento de China, segundo consumidor mundial de crudo.

El barril de "light sweet crude" (WTI) para entrega en agosto subió 1,02 dólares (a 87,10 dólares) respecto del jueves en el New York Mercantile Exchange (Nymex).

En Londres, el barril de Brent del Mar del Norte para entrega en agosto cerró en el IntercontinentalExchange (ICE) de Londres a 102,40 dólares, en alza de 1,33 dólares sobre el jueves.

Los precios del oro negro subieron tras un descenso el jueves, motivado por comentarios desalentadores de la Reserva Federal, la Fed, el banco central estadounidense, explicó Rich Ilczyszyn, de iitrader.com. La institución mostró que no lanzará nuevas medidas de estímulo monetario.

"La Fed rompió el fortalecimiento del dólar ayer (jueves)" jueves, resumió Ilczyszyn, para quien el barril "podría haber alcanzado un piso" y podría estar comenzando a encaminarse nuevamente a los 100 dólares.

El mercado sigue pendiente además de los "riesgos geopolíticos", dijo en alusión a las sanciones estadounidenses a entidades que comercian con Irán.

El jueves, el Tesoro estadounidense anunció que reforzaba las sanciones financieras contra 50 entidades en Irán, principalmente empresas estatales ligadas a sectores militares iraníes que Washington acusa de participar en el programa nuclear de Teherán.

Las estadísticas chinas, por otra parte, "no fueron tan decepcionantes, aunque fueron suficientemente débiles para que el gobierno chino no tenga más opción que implementar un nuevo plan de reactivación via su banco central", opinó John Kilduff, de Again Capital.

La economía china creció un 7,6% en el segundo trimestre, su peor tasa en tres años, por el impacto de la crisis en Estados Unidos y en Europa, un mal dato ya esperado y que, según los analistas, podría llevar al gobierno a tomar nuevas medidas de estímulo.