Precios más baratos llevan nuevamente la carne a la mesa en EE.UU.

Pese al costo más bajo, el consumo de carne vacuna se halla muy por debajo de los niveles históricos.

Las cadenas de restaurantes están tratando de cambiar sus preferencias aprovechando los precios más baratos de la carne.Bloomberg News

Después de haber pasado décadas rehuyendo los bifes y las hamburguesas para volcarse a opciones proteicas más saludables como el pollo y el pavo, los comensales estadounidenses consumirán aproximadamente 54,3 libras (24,63 kilogramos) de carne roja este año –el primer aumento desde 2006 y casi media libra (227 gramos) más por persona que en 2015, según datos del Departamento de Agricultura estadounidense-.

Los precios más baratos están generando descuentos y nuevas propuestas en el menú de las cadenas de restaurantes, incluidos Chili’s y Wendy’s Co. También están impulsando el cambio en las dietas que se centran en las proteínas como la paleolítica, o paleo, y el Protocolo Autoinmune que eliminan los granos y el azúcar.

“Ha habido, por cierto, una gran campaña para comer más carne y más proteínas cárneas”, dijo Altin Kalo, analista de Steiner Consulting Group, asesor en el área económica y de operaciones con materias primas. También está contribuyendo al avance una mayor producción de carne vacuna, señaló.

De golpe, hay una oferta adicional de carne”, dijo Kalo. “De alguna manera habrá que consumirla toda”.

A comienzos de 2014, las existencias estadounidenses de ganado eran las más bajas en más de seis décadas después de años de sequía en el Sur y en el suroeste. La escasez hizo subir los precios de la carne vacuna hasta niveles récord. Desde entonces, los hacendados han podido criar más ganado y las cifras más recientes del Departamento de Agricultura estadounidense muestran que los rodeos alcanzan el nivel más alto en cinco años. Esto está contribuyendo a una caída de los precios. En febrero, una libra de carne picada sin cocinar se comercializaba a nivel minorista a US$4,38, aproximadamente 7 por ciento menos que hace un año, según datos de la Oficina de Estadísticas del Trabajo.

Pese al costo más bajo, el consumo de carne vacuna se halla muy por debajo de los niveles históricos: los estadounidenses consumían 94,3 libras por persona en 1976. El pollo lo supera desde comienzos de los años 1990, y este año, según las proyecciones, los comensales consumirán más del doble de pollo, pavo y cerdo.

Las cadenas de restaurantes están tratando de cambiar sus preferencias aprovechando los precios más baratos para promocionar propuestas especiales en el menú. Algunos locales de Texas Roadhouse Inc. están publicitando un especial “Wild West Wednesdays” con un bife de chorizo de 8 onzas (226 gramos) y dos guarniciones por US$9,99. La compañía con sede en Louisville, Kentucky, dice que espera pagar entre 1 por ciento y 2 por menos este año por los alimentos que en 2015, debido, principalmente, a los costos más bajos de la carne vacuna.

Wendy’s vende más carne vacuna desde que comenzó en octubre su promoción “4-por-US$4”, que incluye una hamburguesa con queso. También ha modernizado sus hamburguesas Dave’s con un nuevo bollo estilo panadería y una mayonesa de sabor más intenso. Once millones más de clientes visitaron alguno de sus restaurantes en el cuarto trimestre en comparación con un año atrás, según Kurt Kane, ejecutivo principal de ideas y marketing de la empresa con sede en Dublin, Ohio.

Los consumidores se sienten atraídos por los descuentos, y los costos más bajos de la carne los hacen posibles, dijo Kane. Las promociones también han contribuido a impulsar las ventas de carne vacuna, agregó.

“La gente respondió bien y no sólo está comprando más cantidad de nuestras hamburguesas Dave’s sino toda nuestra línea”, dijo.

 

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