La preocupaciónde la clase media

El 27% de los colombianos encuestados no tiene ahorros, seguros o fondos de pensiones. La incertidumbre es que no sólo están gastando sus ingresos disponibles, sino que también están pidiendo prestado para gastar.

El 43% de los colombianos encuestados declararon haber intensificado sus compras en los últimos cinco años. Desde las básicas hasta las durables. / Archivo

La clase media pasó de representar el 15% a ser el 28% en los últimos 10 años en Colombia, pero a pesar de esa tendencia creciente muchas familias han llevado sus finanzas al límite y son vulnerables a los cambios en sus circunstancias. Por ejemplo, uno de cada diez adultos no podría cumplir con las obligaciones financieras de sus hogares (préstamo hipotecario/arriendo, servicios públicos y alimentación) si la fuente principal de ingresos pierde su trabajo.

A esa conclusión llegó un documento realizado por el Banco Mundial y que fue tomado como base para la más reciente encuesta de Ipsos MORI contratada por la aseguradora global de protección de pagos, Genworth, con la que buscaron determinar cuáles son las principales preocupaciones de esa clase media y cómo podría mantener su posición sin ver arriesgado su futuro.

Los resultados fueron dicientes: “el 58% de los colombianos entre 16 y 50 años de edad consideran que su situación financiera está mejor ahora que hace cinco años. Sin embargo, a pesar del fuerte crecimiento de los ingresos y del consumo, tienen preocupaciones reales frente a poder mantener los avances que han hecho en materia de calidad de vida, especialmente cuando se enfrenten a pérdidas del ingreso causadas por desempleo o por incapacidad temporal”, dice el documento.

Encontró que casi tres de cada diez encuestados (27%) no tienen ahorros, seguros o fondos de pensiones, tomando en cuenta que uno de cada cinco de ellos es (18%) cabeza de familia. Detalla que el mayor acceso al crédito ha sido uno de los más importantes motores en el incremento del gasto y de la calidad de vida, pero sólo el 8% manifestó tener algún tipo de seguro de protección de pagos para sus créditos, que cubren pagos mensuales de préstamos hipotecarios, préstamos personales y tarjetas de crédito.

Andrés Mendoza, country manager de Genworth Colombia, multinacional de seguros ranqueada en la lista de Fortune 500, explica que “muchas empresas en Colombia hoy dependen de la estabilidad de la clase media y sus hábitos de consumo. Esto, en parte, debido a que dichos segmentos tienden a ser más derrochadores que ahorradores, con tasas de ahorro más bajas que las históricas de otras regiones de alto crecimiento, como Asia”.

Por eso, advierte que aunque la realidad demuestra que el país va bien, debe estar preparado ante posibles choques externos que afectaría directamente a la clase media, que hoy es la que sostiene el crecimiento del país: “La economía colombiana en gran medida se escapó de lo peor de la crisis financiera mundial y hasta ahora no ha experimentado la fuerte desaceleración que se observa en algunos países de América Latina durante el último año, entre ellos Brasil. Sin embargo, eso no es una garantía de que será inmune a los retos del futuro económico”.

Pero otro de los hallazgos alerta sobre lo que podría venir, pues los colombianos no sólo están gastando sus ingresos disponibles sino que también están pidiendo prestado para gastar. Citando a The Economist Intelligence Unit (EIU), consideran que el crédito bancario se incrementará en un 13% en Colombia este año, impulsando la demanda de los consumidores. “Como lo confirma nuestra encuesta, las bajas tasas de ahorro, el incremento del crédito y del consumo podrían dejar a muchas familias al borde de la dificultad real si no se mantiene el crecimiento de los ingresos”, agrega Mendoza.

De acuerdo con Stéfano Farné, director del Observatorio Mercado del Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad Externado, “hay que ver qué se define como clase media, porque la gente que gana más de $2 millones ya puede ser catalogada así, cuando en otro país eso es pobreza. Si la clase media, como se clasifica por estadística, no es el extremo más bajo ni el más alto, sin tener en cuenta el nivel de vida social, no me parecen sorprendentes los resultados de este estudio, porque en este país a duras penas la clase media baja tiene para ahorrar, por eso se tiene que endeudar para conseguir un bien durable, usar la tarjeta de crédito para la lavadora y sacar un crédito para el carro”.

Pero la realidad es que, tras analizar a los encuestados, el 43% ha intensificado las adquisiciones importantes, donde “incluyen la compra o renovación de su casa, la compra de un vehículo, electrodomésticos, muebles, vacaciones y entretenimiento en los últimos cinco años”. Habrá que esperar a que los fundamentales de la economía, incluida la cifra de desempleo, se conserven en un solo dígito y los colombianos entiendan que no hay que gastar 5 pesos si lo que reciben en su cuenta no llega a los 4. Una básica teoría de los viejos banqueros europeos.

 

 

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@EdwinBohorquezA

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