Presidente del BCE suaviza tono sobre reglas fiscales

Dice el organismo que los países deberían recibir apoyo para que gasten más dentro de las reglamentaciones actuales de la Unión Europea.

Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo (BCE). / Bloomberg

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), ha señalado que está cada vez más preocupado por el alto desempleo y la baja inflación en la Eurozona, al apoyar los llamados de algunos países para aplicar de forma más flexible las estrictas reglas sobre déficits gubernamentales.

En un cambio de tono significativo con respecto a las reglas fiscales de la Eurozona, Draghi dijo que los países deberían recibir apoyo para que gasten más dentro de las reglamentaciones actuales de la Unión Europea, que limitan el déficit de gasto a 3% del Producto Interno Bruto. Alemania, la economía más grande y fuerte de la Eurozona, es un Estado miembro que podría impulsar el crecimiento al aumentar la inversión y recortar los impuestos.

Los comentarios llevan al BCE más cerca de la posición adoptada por Matteo Renzi, primer ministro de Italia, y serán bienvenidas en Roma y París. Renzi ha hecho de la relajación de las restricciones fiscales sobre la Eurozona una de las características más importantes de su poco tiempo en el Gobierno, y ha sido criticado por el presidente del BCE.

La flexibilidad actual dentro de las reglas fiscales debería “emplearse para atender mejor la débil recuperación y para abrir espacio para el costo que requieren las reformas estructurales”, dijo Draghi durante un discurso en Jackson Hole. También hizo un llamado para que hubiera una mejor cooperación entre el BCE y los gobiernos individuales, al decir que “ayudaría si la política fiscal pudiera jugar un papel más importante junto con la política monetaria”.

No obstante, el presidente del BCE señaló que estaba poco dispuesto a iniciar un relajamiento cuantitativo sin la cooperación del Gobierno, argumentando que la compra masiva de bonos tendría que verse apoyada por una política fiscal más relajada y por reformas estructurales que fortalezcan la recuperación de la región.

La agresiva presión de Renzi este año sobre las reglas fiscales, que ha sido tácitamente apoyada por el presidente de Francia, François Hollande, ha generado consternación en la Comisión Europea y en Alemania, donde los funcionarios creen que relajar las reglas adoptadas durante el peor momento de la crisis de la Eurozona podría enviar una señal peligrosa a los mercados financieros. El mes pasado, Jens Weidmann, el influyente presidente del Bundesbank, y Wolfgang Schäuble, el poderoso ministro de Finanzas de Alemania, expresaron un desdén poco disimulado hacia los llamados que pedían más flexibilidad en las reglas fiscales. “El único problema que algunos países tienen es que deben cumplir las reglas”, dijo Schäuble en su momento.