Primeros 100 días del Brexit prometen caos

El presidente de la Unión Europea (UE), Donald Tusk, considera la votación podría representar el fin de la civilización política occidental propiamente dicha.

La votación del Brexit se dará el próximo 23 de junio. /Bloomberg.

Las autoridades europeas que enfrentan la perspectiva de una salida del Reino Unido de su unión integrada por 28 países no tienen una hoja de ruta –a propósito.

Los funcionarios de Bruselas tienen órdenes de no volcar ninguna hipótesis sobre el papel para evitar filtraciones alarmistas, según un alto funcionario de un gobierno europeo a cargo de la tarea de realizar los preparativos.

Teniendo en cuenta las posibles ondas expansivas políticas y financieras que rodean la votación por un Brexit, no es evidente que un mapa resulte útil. Los mercados mundiales ya están chisporroteando en tanto crece la ansiedad respecto del impacto en la economía mundial. El presidente de la UE, Donald Tusk, llega a decir incluso que podría representar el fin de la “civilización política occidental propiamente dicha”.

La exageración de Tusk pone de relieve la tarea de auto-conservación que tienen por delante los funcionarios europeos a la hora de afrontar la posible salida de un país de la EU –algo que era inconcebible cuando se creó la unión. El mecanismo para una salida fue incluido como ley en 2009.

Las primeras 24 horas

Antes del amanecer del 24 de junio, si es evidente una votación a favor de salir, los altos mandos de la UE, desde Berlín hasta Bruselas, se verán obligados a controlar los daños. Como un eco de la crisis de la deuda griega, es posible que los ministros de finanzas de la eurozona lleven a cabo una reunión de emergencia esa misma tarde. Entre las posibles reacciones de los mercados figuran oscilaciones desorbitadas en la libra, intervenciones más agresivas del Banco Nacional de Suiza y un aumento de la inestabilidad global.

“Los mercados de divisas no han tenido en cuenta la salida del Reino Unido de la UE, de modo que si se produce es muy probable un crac. Deberíamos prepararnos para un despertar muy duro ese viernes”, dijo en Bloomberg Television Lothar Mentel, máximo responsable de Tatton Investment Management en Londres.

Las repercusiones políticas podrían ser aún más tensas. Francia y Alemania, los contrapesos tradicionales de Europa, cuya enemistad se propuso eliminar la UE, tratarán de adquirir cierta iniciativa. Están planeando una respuesta ya para el 24 de junio que pueda incluir el compromiso de una integración más profunda de la eurozona así como también una declaración de que el sueño de la UE se mantiene vivo, según tres personas con conocimiento de los planes.

“La Unión Europa necesitará tener una estrategia creíble. Para evitar una desintegración gradual de la UE, los líderes políticos deberán fortalecer su atractivo y especialmente la alianza franco-germana”, explicó Guntram Wolff, del grupo de política Bruegel con sede en Bruselas

Cuando comience el fin de semana y el Reino Unido tome conciencia de que votó a favor de abandonar el bloque comercial más grande del mundo, el resto de Europa deberá responder sus propias preguntas. En medio de temores de que una votación por “Salir” alimente el sentimiento populista y anti-sistema en toda Europa, los líderes de la UE podrían optar por dar el paso sin precedente de convocar una cumbre de emergencia sin representación británica ya el sábado 25 de junio.

Sería por un doble motivo: enviar un mensaje a los electores españoles que van a las urnas el 26 de junio de que la UE sigue siendo fuerte; y decidir qué ofrecer –o, más probablemente, qué no ofrecer- al Reino Unido en áreas como la libre circulación de personas y el acceso al mercado único de la UE.

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