Productividad complicaría incremento de salario mínimo

Expertos son pesimistas sobre este dato e incluso sugieren que podría ser negativo, una situación que dificultaría un alza significativa en el sueldo básico en Colombia.

La productividad fue negativa en 2015, según el Departamento Nacional del Planeación. / Bloomberg
La productividad fue negativa en 2015, según el Departamento Nacional del Planeación. / Bloomberg

Quedan dos semanas para que empiecen las negociaciones entre los gremios empresariales, los sindicatos y el Gobierno en las cuales se definirá el salario mínimo para 2017, que actualmente está en $689.454 y, dependiendo del poder de negociación de las partes, podría subir poco, o mucho, por encima de 6,1 %, que es la estimación de cómo cerrará la inflación en 2016. Sin embargo, el encarecimiento de la canasta básica no es lo único que determina el pago mínimo y también se tiene en cuenta un dato muy influyente: la productividad, que esta semana empezó a discutirse en la comisión que lleva el mismo nombre.

Hace un año, la productividad fue justamente uno de los argumentos que utilizaron los gremios empresariales para pedir el incremento de salario mínimo más moderado posible. Los cálculos del Departamento Nacional de Planeación (DNP), realizados por la metodología de la productividad de los factores, es decir, de toda la economía, indicaron que el dato fue negativo. Y una situación similar se podría presentar este año, pues la combinación de bajas en las proyecciones de crecimiento económico, el alza de las tasas de interés, la inflación todavía alta y una reforma tributaria en el Congreso no permite hacer buenos augurios.

Camila Pérez, directora de análisis macroeconómico y sectorial de Fedesarrollo, explicó que “no hay razones evidentes para exigir un incremento sustancial por encima de la inflación del salario mínimo 2017 fundamentado en la productividad. Por un lado, se han reducido las perspectivas de crecimiento económico. A excepción de Reficar, no se ha visto una mejora importante en la productividad de la industria, y aunque el desempleo ha estado relativamente estable, muestra una leve tendencia al alza. De manera que, a nivel general, el panorama en cuanto a productividad no se ve prometedor”.

La productividad suele ser un factor de discordia en las negociaciones. Si es buena, puede implicar un incremento significativo del salario mínimo, y si es mala, como hace un año, el alza podría ser de poco más del dato de inflación. Asimismo, cada parte tiene sus argumentos para cuestionar la metodología: mientras unos dicen que se debe mirar la productividad agrupada, otros argumentan que se debe mirar sólo la del sector laboral.

Para Fabio Arias, secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), “a los trabajadores siempre nos meten conejo con el dato de productividad. El Gobierno calcula este dato por medio de un cálculo que tiene en cuenta todos los factores de producción, y no mira la cifra puntual del sector laboral. Históricamente, la productividad del salario ha sido más alta que la del resto de la economía. Pero, sabiendo que no se cambiará de metodología, es posible que el dato vuelva a salir negativo, lo cual es absurdo, porque es decir que básicamente nadie trabajó en el último año”.

Por su parte, Rosmery Quintero, presidenta de la Asociación Colombiana de Medianas y Pequeñas Industrias (Acopi), indica que “la productividad, si bien ha mejorado, todavía está en una situación mala. Y no es claro si la tendencia cambiará, pues hay mucha incertidumbre en las empresas por la reforma tributaria que pronto se empezará a discutir en el Gobierno”.

Iván Daniel Jaramillo, investigador del observatorio laboral de la Universidad del Rosario, afirmó que “el dato de productividad jugará en contra de un incremento significativo del salario mínimo que regirá en 2017. Hace un año, el Departamento Nacional de Planeación reveló que fue negativo, y es posible, por las cifras macroeconómicas, que pase lo mismo este año. Sin embargo, no es válido que los empresarios se agarren de esto para justificar un incremento moderado en el sueldo básico, pues creemos que el indicador está mal calculado. La productividad laboral en Colombia es mucho más alta de lo que parece; nadie puede negar el aporte de los trabajadores al Producto Interno Bruto. Pero si calificamos la eficiencia de los empleados por medio de un indicador general, estamos subestimando su importancia”.

La comisión de productividad sólo ha tenido hasta ahora una de las siete reuniones para definir el dato, una de las tantas cartas que jugarán los empresarios y los sindicatos para definir el salario mínimo que va a regir en 2017. Pero, por lo pronto, parece que, sea cual sea la cifra revelada, ésta servirá como otro factor de discordia. Lo que dificultaría un acuerdo entre las partes de la mesa de concertación.