Puerto Rico: ¿la Atenas del Caribe?

La isla tiene una deuda más grande que la de Grecia, pero carece de fórmulas para salir de la crisis.

Un artículo recién publicado en Foreign Affairs por DeepakLamba-Nieves y Andrew Schrank dice que la crisis de la deuda de Puerto Rico es incluso peor que la de Grecia. Y a diferencia de Grecia, la isla, considerada un territorio no incorporado de Estados Unidos (Commonwealth) no tiene a la mano la herramienta de la devaluación.

Según los autores, Puerto Rico es incapaz de pagar su deuda de $73 mil millones, y el 45 por ciento de la población vive en la pobreza. Puerto Rico está sumido en una recesión de una década marcada por el desempleo de dos dígitos, un PNB del tamaño de los pagos de la deuda.

La situación tiende a empeorar. Los autores dicen que las consecuencias previstas incluyen no sólo un aumento de la pobreza y la pérdida de empleos en la isla, sino la fuga de capitales acelerada y la emigración a Estados Unidos. “A menos que se tomen medidas sustanciales para mitigar la crisis de la deuda de Puerto Rico , el territorio se enfrentará a la perspectiva muy real de un círculo vicioso de la desinversión , la salida y el declive”, dice el artículo de Foreign Affairs.

Hay una gran diferencia entre Grecia y Puerto Rico y consiste en la habilidad que tiene cada uno para devaluar su moneda. Tras una eventual salida de la Eurozona, Grecia, como cualquier otro estado soberano, podría devaluar su moneda (el dracma) para hacerla más competitiva, atraer el turismo y la inversión extranjera e impulsar las exportaciones. Puerto Rico, en cambio, está ligado al dólar estadounidense, eso le impide aplicar la fórmula (en todo caso riesgosa) de la devaluación.

La encrucijada de Puerto Rico consiste en que, siendo un Commonwealth, tampoco es formalmente un estado de EE.UU. Como dicen los autores, cuando municipios de la parte continental de Estados Unidos “tienen problemas para cumplir con las obligaciones fiscales, tienden a buscar protección bajo el Capítulo 9 del código de bancarrota de Estados Unidos, que está diseñado para permitir una reestructuración ordenada de la deuda. Puerto Rico no es elegible para protección del Capítulo 9 como territorio no incorporado de Estados Unidos, y por lo tanto no tiene más remedio que hacerlo solo”.

Mientras el secretario del Tesoro estadounidense, Jacob Lew, urge a los europeos a tomar acciones para evitar una crisis mayor en Grecia y evitar políticas riesgosas, no tiene los mismos ánimos respecto a Puerto Rico. Se limita a pedir un presupuesto creíble y ofrece poco apoyo a cambio.

Puerto Rico merece algo mejor. Además de estar bajo la influencia política estadunidense por lo menos desde 1898, los ciudadanos puertorriqueños sirven a las fuerzas armadas estadounidenses, el país alberga cuatro bases militares estadounidenses, paga la seguridad social federal, Medicare, impuestos de auto-empleo, entre otras. “También son elegibles para votar en las elecciones federales y están obligados a pagar por el resto de impuestos federales cuando están en el territorio continental. Si la economía de la isla colapsa, entonces todos los ciudadanos estadounidenses van a compartir la culpa y los costos”.

*Lea el artículo Athens of The Caribbean en Foreign Affairs

 

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