Puja por Super Astro

Esta semana se estudiarán a los interesados en quedarse con el millonario contrato del juego de suerte y azar.

Cristina Arango Olaya, presidenta de Coljuegos. / Luis Ángel

En Colombia hay 2.977 locales de casinos y bingos legales con más de 25.677 sillas. Unas 80.558 máquinas tragamonedas y 547 mesas. Los acompañan el Baloto, el chance, las loterías y el Super Astro. Es un negocio cargado de apostadores y de cifras. Tan sólo en 2013 los juegos de suerte y azar vendieron $3,8 billones, entre nacionales y territoriales.

Cristina Arango Olaya, presidenta de Coljuegos, la entidad que los vigila, cuenta que el rey es el chance (44,4%), siguen los localizados —casinos y bingos— (32%), las loterías (11,6%), Baloto Revancha (7,6%) y, al final pero no menos importante, Super Astro (4,3%), el que por estos días está a punto de entregarse en licitación. ¿Qué hay detrás de este negocio que le deja más de $100.000 millones a la salud?

¿Cómo está el negocio de los juegos de suerte y azar en Colombia?

Estamos divididos en nacional y territorial. Nacional genera unos $340.000 millones, que es Baloto, Super Astro y Deportivas, y los localizados, que son casinos y bingos. Cada juego es un mundo distinto. Baloto paga el 32% sobre las ventas en derechos de explotación y sus ingresos dependen del acumulado. La gente apuesta más Baloto en la medida que el acumulado es más grande. Este año ha caído siete veces y dos la revancha, los acumulados han sido más pequeños, pero llevamos un crecimiento a corte de septiembre del 16%. Ingresaron casi $60.000 millones. Super Astro ha crecido un 23% y se había vendido casi $25.000 millones. Y Deportivas se acaba de lanzar.

¿Los colombianos apuestan mucho?

En el 40% de los hogares colombianos hay un apostador. Parece un cifra alta, pero es baja si comparamos con mercados internacionales. Por eso hay que desarrollar juegos en nichos como el del adulto joven y al de alto valor, porque la concentración de ventas está en los estratos bajos y medios.

¿Qué es Super Astro?

Es un juego donde se apuesta sobre un número de cuatro dígitos y un signo zodiacal. Es similar a un chance. El monto mínimo de apuesta es $500 y el máximo $10.000. Juega dos veces al día y tiene su propio sorteo.

¿Qué está pasando con él?

Es un juego que existe en el mercado desde el año 2001, y desde la última licitación, que fue hace 5 años, hasta la culminación del contrato, en abril próximo, se recaudarán alrededor de $118.000 millones, los que irán a la salud.

¿Cuánto representa de la torta?

Más o menos el 4,3% de toda la torta de juegos de suerte y azar, incluidos los territoriales, chance y loterías. Es el más pequeño de los novedosos, pero es una cifra importante que deja unos $28.000 al año, más o menos.

¿Entonces está abierta la licitación?

Lo que hemos hecho a través de esta licitación es generar unas nuevas condiciones que le permitan al juego crecer en los próximos años y nos beneficiemos tanto el operador como la salud.

¿Quién opera Super Astro?

Corredor Empresarial, que es la unión de varios chanceros del país, sobre todo del centro y de Antioquia.

¿Cuándo llegan los interesados en el negocio?

El 5 de diciembre se recibieron las propuestas, y luego de saber quién, después del análisis jurídico, se adjudicaría el 16 de enero bajo el cronograma actual.

¿Quienes hoy lo operan pueden ir por esa licitación?

Sí.

¿Cuáles son esas condiciones? ¿Cuál es el perfil de quien se quede con ese negocio?

Lo fundamental son los costos, experiencias en redes transaccionales, que tengan muchos puntos de venta en todo el país. Esperamos que esta licitación se la gane quien tenga esa experiencia en redes transaccionales, en manejo de unos $380.000 millones, que equivale a las ventas del juego de los últimos tres años. Experiencia en juegos de suerte y azar. Exigencias de tecnología para hacer transacciones en línea y tiempo real, que sean de dos a cinco segundos. Así nosotros tenemos control sobre los tiquetes y eso garantiza la transparencia del juego.

¿Y hay quien tenga esas redes?

Sí hay, se han desarrollado redes de bajo valor de ese estilo y hay varias. Lo que necesita es que se juntes las dos cosas: las redes con la experiencia en los juegos. Dos grandes. Pueden ser los que hay en el mercado o jugadores nuevos.

¿Con esta nueva licitación cuánto esperan que crezca el ingreso que produce?

Sobre la condiciones esperamos un crecimiento del 27%, eso nos da $150.000 millones en los cinco años. Hoy son $118.000 millones.

¿Ahí fue el cambio estructural de la licitación?

Ha habido resistencia por parte del operador actual. Nos parece fundamental que hacer ese cambio traiga más recursos para la salud. En la licitación vigente se establecieron mínimos del contrato que se superaron a los dos años, el mínimo era $38.000 millones y ellos generaron $118.000 millones. Bajo ese esquema pagaron el mínimo, que era el 17% de los derechos de explotación para la salud. En esta licitación no ponemos mínimo de esa forma, les pedimos una propuesta comercial de ventas y pasamos un mínimo del 19%. Y la base son las ventas actuales. Eso asegura que nos llegue más plata de la que entra hoy y no menos.

¿Ustedes se fueron muy bajitos antes?

Exactamente. Y eso tiende a ocurrir cuando se ponen mínimos específicos en las licitaciones. Necesitamos maximizar los recursos y no minimizarlos.

¿Y los premios cambian?

En el pasado, al mejorar los premios subieron las ventas. Necesitamos subir los incentivos para que se generen más ingresos a los jugadores. De lo que le entra al juego en ventas, el 43% se les devuelve a los jugadores en premios. Ahora decimos que sea del 50%.

¿Y el sistema financiero cómo entra en todo esto?

Actualmente los premios de más de $60 millones se pagan a través del sistema financiero. Lo que estamos diciendo es que ahora los premios superiores a $5 millones se paguen a través de este sistema. Necesitamos controlar el pago de premios. Por encima de $1’300.000 se paga ganancia ocasional.

¿Habrá también un cambio en las terminales? ¿En los puntos de venta?

Hoy se opera con 45.000 terminales, pero no se necesita todo eso, lo que se requiere son 13.500, que son las importantes. ¿Por qué? Operan en más de 1.000 municipios y nosotros pedimos 78, que es donde se vende el 95% del juego. De qué nos sirve pedirle 45.000 máquinas cuando no se vende en todas. Lo que buscamos es que el juego se recoja en donde es eficiente y no trasladar esa ineficiencia de hoy al nuevo.

¿Hay espacio para tanto juego y espacio para hacer crecer un juego de este tipo?

Sí, hay espacio para mejorar. Pasamos 10 años sin que llegara un juego nuevo al mercado, y salió Las Deportivas, que es más nuevo y va a un nicho específico: interés especial por el deporte. En localizados sólo tenemos máquinas y bingos, estamos por sacar las apuestas en carreras y deportes virtuales, que es para el jugador que está en el bar y ve en el monitor una carrera de un evento simulado y ahí pueda hacer una apuesta.

¿Qué quiere decir “estamos por sacar”?

Ya fue aprobado el reglamento, se sacó un decreto con los mínimos de máquinas por establecimiento y una vez pongamos en conocimiento la resolución definitiva para que la gente opine, se pone a funcionar. Ese funcionaría como un casino y bajo la figura de concesión.

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