Pusieron al campo a hablar en coreano

El Congreso aprobó ayer el primer TLC con un país asiático. El principal beneficiado, según el Gobierno, es el sector agrario. Opositores dicen que acabará con la industria nacional.

El Senado de la República aprobó ayer el Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur, uno de los acuerdos que la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Cecilia Álvarez-Correa, califica como la reivindicación con el sector agrario, afectado por otros TLC como el de Estados Unidos y el de Europa.

“Son oportunidades importantes para el tema agroindustrial, vamos a llegar con nuestro campo a Corea sin aranceles. Esto lo que va a facilitar es que las exportaciones de este sector tengan a Asia como destino. Es el primer tratado de Colombia con un país de ese continente y eso significa más oportunidades para los productores y consumidores”, dijo Álvarez-Correa.

El acuerdo, según el documento aprobado, “incrementará el acceso a un mercado de 50 millones de personas. Además (a un país), ubicado en el puesto número 15 entre los países con el PIB más alto, representó el 1,7% del total del producto mundial”.

A partir de ahora los aranceles del café verde serán eliminados. Sin embargo, Jorge Robledo, senador del Polo Democrático, advirtió que estos impuestos de importación para este producto colombiano no superan el 2%, por lo que no tiene importancia. Además que ese mercado, ya está siendo atendido por Brasil y Vietnam, mayores productores de café robusta, el que consumen en el país asiático.

También habrá una eliminación gradual de los aranceles para “los claveles, las rosas y los crisantemos”, donde actualmente los exportadores colombianos deben pagar 25% en tributos para ingresar a Corea del Sur.

Los otros productores que se verán beneficiados son los de azúcar, carne de res y cerdo, avicultores, derivados lácteos, banano, frutas y hortalizas, alcohol etílico y etanol, tabaco y cigarrillo, entre otros (ver infografía).

El acuerdo comercial recibió fuertes críticas por las supuestas afectaciones que iba a tener en el sector automotor y el de línea blanca que, incluso, empresarios aseguraron harían desaparecer la industria nacional y estaría favoreciendo a empresas de algunos aportantes a la campaña del presidente Juan Manuel Santos.

“Cómo será de malo (el TLC), que los mismos senadores que lo aprobaron pidieron medidas de protección para que el efecto no sea tan duro. Reconocen el impacto negativo y proponen medidas. Es como si usted considera ético inocularle una infección a un cuerpo sano y usted tenga el remedio, es absurdo”, dijo Guillermo Rodríguez, representante del Grupo Preindustria.

Precisamente, ante estas quejas, el lunes fue emitido un decreto con el que se espera reducir los efectos en los sectores afectados y que garantizará que estos productos entren a precios inferiores a los que se comercializan en los países productores, que habrá iniciativas de inversión y desarrollo, que facilitará el acceso a materias primas y la devolución de tributos arancelarios por la importación de las mismas, además de acceso a préstamos de Bancoldex.

A pesar de las soluciones ofrecidas por el Ejecutivo, Angélica González, vicepresidenta de la junta directiva de Acopi Cundinamarca, considera que “los principales obstáculos para que seamos competitivos son los altos costos de la energía en Colombia y la mano de obra, y que la banca no nos presta plata porque sabe que la industria va para atrás y, aparte de eso, cuando con recursos propios hacemos inversión, aumenta nuestro patrimonio y tenemos que pagar un impuesto”.

Finalizado el debate, Robledo aseguró que su colectividad demandará al presidente Santos por “traición diplomática en la firma de los acuerdos comerciales con Corea, Estados Unidos y Corea”.

 

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