¿Quién ‘ganará’ el Fondo?

A pocos días de que venza la extensión del contrato, es incierto quién manejará el Fondo Nacional del Ganado.

Apenas se creó el Fondo Nacional del Ganado, en la Ley 89 de 1993, para el manejo de la parafiscalidad del sector ganadero y lechero, la administración de los recursos —que hoy rondan los $100.000 millones anuales— quedó a cargo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), por medio de un contrato no menor a 10 años. Los propósitos de las cuotas de fomento que aportan alrededor de 450.000 productores son, entre otros, impulsar la comercialización y exportación de leche y carne, y ayudar a financiar inversión en infraestructura e investigación.

A pesar de que durante esos años se han alcanzado importantes resultados para el sector, como ser un país con el estatus libre de fiebre aftosa, el manejo de las cuotas de fomento y el nivel de representatividad en el Fondo se han puesto en entredicho repetidas veces. Quien puso fuerte el dedo en la llaga fue Juan Camilo Restrepo, como ministro de Agricultura, cuando en 2013 le dio un plazo de seis meses a Fedegán para modificar sus estatutos y convertirse en una institución realmente democrática.

¿Por qué? La Ley 101 de 1993 estableció que “la administración de las contribuciones parafiscales agropecuarias y pesqueras se realizará directamente por las entidades gremiales que reúnan condiciones de representatividad nacional de una actividad agropecuaria o pesquera determinada y que hayan celebrado un contrato especial con el Gobierno Nacional (…)”. Cinco años después, la Corte Constitucional fue un paso más allá, pues condicionó la constitucionalidad de la administración del Fondo por parte de Fedegán a que se garantice una estructura democrática que permita la participación de todos los gravados.

En su momento, cifras de la cartera de Agricultura dieron cuenta de que Fedegán no representaba más del 15% de los ganaderos y lecheros que hacen los aportes parafiscales. En 2013, la Contraloría General de la Nación entregó un informe de auditoría en el que se dijo que “se estaría violando a los gravados con la cuota parafiscal su derecho a participar”, al no haberse constituido comités asesores integrados por representantes de las diversas actividades que están relacionadas con el sector ganadero. “Fedegán cuenta con una estructura para la participación de sus afiliados, sin incluir la de los demás gravados con la cuota de fomento ganadero”, se añadió.

“Siendo yo ministro, se le dio a Fedegán un plazo que ya está largamente vencido para que procediera a democratizar sus estatutos, y en caso de que no lo hiciera, a juicio del Ministerio, no debería proceder la prórroga del manejo del Fondo porque se estarían contrariando los mandatos de la Corte”, dijo Juan Camilo Restrepo. La prórroga del contrato de administración de la cuenta parafiscal de 2004 tenía un término inicial de cinco años. A los pocos meses, se amplió a diez. Después de una prórroga, vencía el pasado 31 de diciembre. El Ministerio decidió extenderlo tres meses más, pese a que un día antes la Contraloría volvió a advertir sobre incumplimientos.

Aunque El Espectador intentó comunicarse con el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, pero no recibió respuesta, el Ministerio de Agricultura informó a este diario que durante 2014 se trabajó en protocolos que determinan la estructura democrática de entidades gremiales que administren recursos de contribuciones parafiscales, la transparencia en el uso de esos recursos, la auditoría interna y la representatividad en esas cuentas del sector agropecuario y pesquero. “Fedegán presentó una reforma estatutaria, así como el Código de Buen Gobierno, en el cual desarrollaron el contenido de varios aspectos para promover la democratización y transparencia en el desarrollo de la actividad de administración de recursos parafiscales”, dijo el Ministerio.

Esta semana, para cumplir con la Ley de Transparencia, Fedegán incluyó en su página web información financiera, resultados de auditoría interna, entre otros. Lafaurie, por demás, ha señalado en varias ocasiones que las acusaciones son producto de una persecución por posturas políticas, que Fedegán ofrece representatividad y que si hay ganaderos que no se sienten representados, las puertas del gremio están abiertas.

¿Quién quedaría entonces a cargo del Fondo? En vista de que el Ministerio de Agricultura ha informado resultados de la mesa de trabajo con Fedegán, no se descarta que el contrato se prorrogue. Juan Camilo Restrepo asegura que “puede haber otras fórmulas”, como encargar la administración a una fiducia o incluso dar más plazo.

Este diario consultó a la Asociación Nacional de Productores de Leche (Analac), que prefirió no emitir juicios sobre la administración del Fondo, pues “la vigilancia administrativa del Fondo Nacional del Ganado es competencia del Ministerio de Agricultura”. Se descarta un gremio de un subsector, como Analac, como posible administrador, pues son representación sólo de los productores de leche. “Más bien lo que podría pensarse es proponer inversiones conjuntas con la filosofía de cadena o de clúster, con aportes provenientes de cada una de las partes, pero sin que ello represente renunciar a la autonomía e independencia que cada gremio ha de conservar”, dijo Carlos Estefan, gerente general de Analac.

En todo caso, de ser aprobado el Plan Nacional de Desarrollo como está en su versión final, se deberá cumplir con lo que allí se establece: “Las juntas de los fondos que administren recursos parafiscales deberán elegir a sus miembros por medios democráticos”.

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