La ratificación de la paz le quita tiempo a la reforma tributaria

Un camino cada vez más empinado tiene la reforma tributaria estructural en su paso por el Legislativo, sobre todo ahora que los congresistas deben concentrar su atención en la iniciativa de la refrendación del acuerdo de paz suscrito entre el Gobierno y las Farc.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, se juega su capital político durante el trámite de la iniciativa tributaria. / Luis Ángel
El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, se juega su capital político durante el trámite de la iniciativa tributaria. / Luis Ángel

Lo cierto de todo este proceso es que la aprobación de la reforma tributaria se hará en las extras a que será citado el Congreso, una vez concluyan las sesiones ordinarias. Cada vez el tiempo es más limitado para el debate del proyecto fiscal. Para esta semana se espera sea presentada la ponencia que dará inicio a la discusión. Al margen de este panorama, se sigue adelgazando el respaldo a la propuesta presentada por el Ministerio de Hacienda y la DIAN, que contempla elevar la tarifa del IVA del 16 al 19 %, ampliar la base gravable para vincular a unos 440.000 nuevos contribuyentes y $300 de impuesto para las bebidas azucaradas. Estos son los puntos de mayor discusión entre los ponentes y el Gobierno. Varios partidos políticos han elaborado ponencias alternativas.

Reforma necesaria

La junta del Banco de la República advirtió que “de no aprobarse la reforma tributaria, se comprometería la calificación crediticia del país, con lo cual se producirían efectos inflacionarios asociados con una mayor devaluación del peso”. Al término de la reunión de la junta, que decidió mantener en 7,75 % la tasa de interés, se destacó que el proyecto “constituye una acción fundamental que contribuye a la sostenibilidad fiscal y crecimiento de largo plazo de la economía”. Los congresistas no se atreven a considerar un aplazamiento de la reforma para 2017.

En un camino espinoso que debe seguir la iniciativa, llueven las propuestas, discusiones y rechazos a muchos de los impuestos propuestos desde el Gobierno. “Esperamos que no se vayan a cruzar los trámites de la reforma tributaria y el proceso de refrendación de los acuerdos de paz”, señala la representante a la Cámara por el Partido Liberal Olga Lucía Velásquez, ponente de la iniciativa tributaria. Remarca que la reforma es necesaria, pero que dentro de la discusión “no se va a permitir que se baje la base gravable de personas naturales, no podemos aumentar 440.000 nuevos contribuyentes”. Sobre el impuesto para las bebidas azucaradas, indicó que no se puede pensar en atacar la obesidad con un impuesto. La misma Organización Mundial de la Salud (OMS) pone los impuestos como tercer ingrediente para atacar la obesidad, los dos primeros son la lactancia materna, y el segundo, hábitos de vida saludable, dice.

Una reforma tributaria que ha estado en discusión por meses “genera incertidumbre sobre cuál va a ser el resultado final”, sostiene el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas. “Su aprobación genera un ambiente más propicio y de más confianza para las decisiones de inversión”. El poder sancionar una nueva ley y tener a partir del próximo 1° de enero de 2017 un nuevo estatuto tributario, “será un factor de confianza que va a reducir la incertidumbre y ayuda a mejorar el clima de inversión”.

Miembros de la oposición consideran que el camino de la reforma tributaria está lleno de dificultades enormes. Óscar Darío Pérez, del opositor Centro Democrático, dice que “muy difícil la tendrá la reforma tributaria por toda suerte de talanqueras que le han venido apareciendo”. Recuerda que las calificadoras de riesgo están pendientes de la suerte de la reforma, sin embargo, admite que los tiempos legislativos están apretados; lo que no queda duda es que convocarán a sesiones extras y que “sin el estudio suficiente del proyecto es posible que el Congreso con las mayorías del Gobierno lo saque adelante”. El Centro Democrático anuncia que rechazará el incremento de la tarifa del IVA y presentará alternativas en el impuesto de renta para las personas naturales y “aspectos que le darían caja al Gobierno, pero respetando que los impuestos los deben pagar los que más tienen”.

El presidente de la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes, Hernando Padaui, de Cambio Radical, considera que no se puede apoyar la iniciativa de ampliar la base gravable de las personas naturales para aumentarla, el impuesto a las bebidas azucaradas tampoco tiene ambiente y propone alternativas para que el Gobierno obtenga mayores ingresos.

Plantea, además, la creación de una tasa de captación al sistema financiero y que se prohíba a las entidades sin ánimo de lucro ejecutar obras civiles. “Estamos buscando la manera de reemplazar fuentes de financiación para sacar adelante iniciativas en las cuales estamos bastante de acuerdo”.

 

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