La razón por la que se vende a “La República”

Directivos del grupo editorial dicen que siguen en conversaciones con Ardila Lülle, pero que ya tienen planes para fortalecer digitalmente sus otros medios.

“La República” fue fundado en 1954 por el expresidente Mariano Ospina Pérez. / La República
“La República” fue fundado en 1954 por el expresidente Mariano Ospina Pérez. / La República

La posible compra del diario económico La República por parte de la Organización Ardila Lülle (OAL) es el negocio editorial del momento. Sin embargo, todavía no existe un pronunciamiento formal de ninguna de las partes, pero muchos dicen que el acuerdo ya fue firmado. Lo poco que se sabe son rumores que indicarían que la operación podría alcanzar los US$10 millones, o $30.000 millones. Además, el trato que incluiría todos los activos del diario, como la rotativa, pero los edificios en la avenida El Dorado no harían parte de la venta, lo cual representa cerca del 40 % del avalúo de la empresa.

Por esto, con el fin de tener un idea más de cómo va la venta de La República, El Espectador habló con Luis Miguel de Bedout, presidente de El Colombiano, un medio que hace parte del mismo grupo editorial de La República. El directivo explicó que “el negocio todavía no se concreta, seguimos en conversaciones con la Organización Ardila Lülle. La cifra de US$10 millones no es la oficial, el valor de la operación todavía no se define y todavía falta cuadrar varios detalles”.

Las negociaciones de la venta se dan en un momento difícil para este medio económico: de acuerdo con cifras de la Superintendencia de Sociedades, el año pasado Editorial El Globo, la sociedad a la que está vinculado La República, tuvo pérdidas por $1.850 millones y su margen neto es negativo (5,25 %). Por esto, dentro del gremio se rumora que la venta obedece a la compleja situación financiera del periódico.

Sin embargo, De Bedout afirma que “el interés de vender La República no tiene que ver con la situación económica por la que pasa. Las pérdidas que se registraron obedecen a un tema coyuntural, los demás periódicos también la están pasando mal. La real motivación es una estrategia empresarial en la que se reinvertirán los recursos de la venta en otros proyectos, como por ejemplo fortalecer el tema digital de los medios de nuestro grupo editorial”.

Hay rumores que no se han podido confirmar o refutar. Por ejemplo, la búsqueda de un comprador habría comenzado desde enero de este año y la Organización Ardila Lülle habría llegado hace poco. El Espectador habló con personas cercanas a La República, quienes contaron que hace un mes fue una delegación de este grupo empresarial para hacer la valoración de la empresa.

Asimismo, los trabajadores de este medio todavía no son notificados formalmente sobre la venta, pero lo que han escuchado es que, tras la compra, La República saldría del nicho económico y se convertiría en un periódico general (multicontenidos), haciendo especial esfuerzo de volver a sus orígenes, fortaleciendo su lado político. Una transición que se espera dure alrededor de dos años. Asimismo, todavía no está claro si el actual director del diario, Fernando Quijano, seguiría al frente del medio.

Al parecer la Organización Ardila Lülle estaba buscando hace tiempo la forma para incursionar en el mundo de los periódicos impresos, quedando así con presencia en todos los tipos de medios de comunicación. De esta manera se trataría de una movida para fortalecer el poder difusivo del grupo OAL. Un tedioso pleito con Televisa, con el que se asoció para producir en el país las revistas Poder, Gente y Caras, le habría dejado una mala experiencia de asociarse en este tipo de negocios. Por esto razón, en esta oportunidad habría preferido entrar al mercado solo.

Aunque la poderosa Organización Ardila Lülle se quede con este periódico económico, deberá enfrentar un difícil proceso de reorganización para poder reinventarse. Nohora Sanín, directora de la Asociación Colombiana de Editores de Medios Informativos (Andiarios), explicó que “ahora todos los medios deben invertir mucho para poder atacar y entender las audiencias. Deben destinar recursos en Big Data, en periodistas talentosos y en buscar alternativas para monetizar el contenido, pues no solo con pauta se puede sobrevivir hoy en día”.

De esta manera, aunque los detalles de la venta de este diario bogotano siguen siendo inciertos, lo que sí es claro es el reto que deberá enfrentar este medio económico para pasar de tener pérdidas de más de $1.000 millones a convertirse en un medio sostenible. Se requerirá un arduo trabajo de sus directivos y periodistas para que se logre una reinvención que honre el medio de comunicación que fundó en 1954 el expresidente Mariano Ospina Pérez.

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