“En red fija, Colombia está a medio camino”: CEO de Millicom, dueña de Tigo

El colombiano Mauricio Ramos es el más alto ejecutivo de la multinacional Millicom, dueña de Tigo en el mundo. Asegura que una de las grandes apuestas hoy es atender el mercado corporativo.

Mauricio Ramos es el CEO de Millicom, la empresa controlante en la fusión de Tigo y Une, que se concretó en agosto de 2014. Este colombiano llegó en 2015 al más alto cargo ejecutivo de la multinacional de origen luxemburgués que se ha enfocado en atender los mercados emergentes, sobre todo en Latinoamérica.

En diálogo con este diario, Ramos reconoce que la fusión no ha estado exenta de “pequeñas fricciones” y “altibajos”, pero que a la larga es “ejemplo” de cómo puede funcionar una alianza público-privada. Según el último informe, Une y sus filiales registraron 7,3 % de crecimiento en ingresos, aunque con una pérdida neta de $309.000 millones.

¿Cómo les ha ido en el desarrollo de la fusión?

La fusión tiene tres cosas maravillosas para la empresa. Lo primero es la fusión de lo fijo y lo móvil, lo cual le genera al país un operador que puede proveer ambos servicios, y, en un mundo en el que la convergencia es cada vez más una realidad, el país sale beneficiado. Lo segundo es que se prueba que es posible tener alianzas público-privadas que funcionan. Es una asociación entre la municipalidad de Medellín (EPM) y una multinacional como Millicom. Me atrevo a decir que es un ejemplo que puede llegar a ser replicado en el mundo, porque se ha demostrado que funciona. Lo tercero es que se crea un operador de escala. Las telecomunicaciones son un negocio en el que se requiere mucha inversión, se requieren balances financieros muy sólidos y capacidad de endeudamiento. Los ingresos vienen después de varios años.

¿Cuánto significó la fusión en aumento de ingresos y de usuarios?

Tigo Une a grandes rasgos invierte en el país alrededor de US$1.700 millones al año, US$400 millones netamente en inversión y el remanente en gastos de operación. Lo que ha significado tener hoy 20 % de participación en el mercado móvil y una red fija que cubre cerca de cuatro millones de hogares.

Sigue habiendo un operador dominante. ¿Ve que la regulación colombiana favorece la entrada de nuevos jugadores, y ahora, de cara a la subasta de espectro?

Lo único que pido a todos los reguladores es que tengan visión de largo plazo del sector, que tengan presente que las inversiones de hoy se reditúan en cinco o más años. El horizonte estable de inversión es más importante en este sector que en otro. Un mercado estable en el largo plazo atrae mucha inversión. Naturalmente, no sólo se debe vigilar la inversión sino la competencia. Eso siempre lo tiene que vigilar un regulador.

¿Le preocupa la seguridad jurídica con antecedentes como la controversia entre el Estado y Claro y Movistar por la reversión de infraestructura?

Creo que se deben dar continuos mensajes de estabilidad de inversión a largo plazo y en el manejo y la adjudicación del espectro, acompasados con mensajes de que se quiere un mercado competitivo, que ya cuenta con tres operadores importantes, pero en el que la competencia tiene que seguir siendo un pilar importante.

¿Tienen planes de adquirir otras unidades de negocio?

Creo que tenemos una labor importante por hacer en el sector empresarial, con Tigo Business, a través de un negocio importante en el mercado de empresas que venía de la mano de Une. Tenemos la vocación de participar más en el mercado, no sólo residencial, sino empresarial. También somos una opción de entretenimiento cada vez más importante. En otros lugares hemos lanzado, además de televisión por cable y banda ancha, DTH (satelital), que en Colombia lo hicimos hace un mes. Se trata de Tigo Star, de cobertura nacional.

¿Por qué si lo móvil parece mandar la parada, lo fijo sigue siendo importante?

Lo móvil da ubicuidad, da consumo en cualquier lugar; lo fijo da ancho de banda y consumo ilimitado. El usuario nunca se debe percatar de si consumió un bit sobre una red fija o móvil, y es labor de un buen operador que ese consumo sea transferido lo más rápidamente posible de una red móvil que usa espectro a una red fija, que es más eficiente y robusta.

¿Colombia está haciendo bien su despliegue fijo?

La autopista digital que Colombia necesita para ser parte del club de países desarrollados en una economía digital, para montarse a la cuarta revolución, supone tener una red fija muy robusta. Colombia aún está a mitad de camino. La construcción de la autopista digital en Colombia todavía está a mitad de camino. Tiene 45 o 50 millones de hogares. A mediano plazo debe aspirar a que 10 millones o más estén cubiertos con alguna forma de red fija robusta.

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