La reestructuración de Malaysia Airlines

La compañía reducirá puestos de trabajo, renunciará a algunos destinos y se convertirá en una compañía "principalmente regional.

La misteriosa desaparición del vuelo MH370 el 8 de marzo y el derribo en Ucrania del MH17 el 17 de julio, supuestamente por parte de separatistas prorrusos, marcaron el camino de Malaysia Airlines hacia la insostenibilidad económica. No obstante, por tratarse de una compañía que durante décadas fue reconocida como una de las más prestigiosas de Oriente, y por ser además un símbolo que enorgullece al pueblo malasio, el gobierno activó un plan de rescate y reestructuración de la empresa.

Tras la desaparición del MH370 (del cual cinco meses después no hay pistas) se presentó una caída del 60% de las ventas de Malaysia Airlines en China. Luego vino el derribo del MH17, por el que el valor de la empresa se desplomó más de un 40% y sus pérdidas aumentaran un 59% en el primer trimestre de este año. A raíz de estos desastres, durante los primeros siete meses del año renunciaron 200 empleados de la compañía. Hoy se estima que Malaysia Airlines pierde alrededor de US$2.16 millones diarios de sus reservas.

Entre las primeras medidas para salvar a la compañía del colapso, se anunció a principios de agosto que la aerolínea estaba ofreciendo el doble de la comisión que normalmente paga a los agentes de viajes en Australia (la comisión pasó del 6% al 11% para los vuelos que salen de la nación). Además, se supo que el fondo público de inversores Khazanah Nasional, que posee el 69 % de la compañía, compraría el resto a los accionistas minoritarios, para que la empresa quedara completamente en manos del Estado. Según Khazanah, esta era la única opción para revivir “nuestra aerolínea nacional con el fin de que sea rentable como entidad comercial y cumpla su función como un motor vital del desarrollo del país”.

Este viernes, Malaysia Airlines anunció los detalles de su reestructuración. El fondo Khazanah Nasional quiere inyectar 1.440 millones de euros a cambio de una reducción de la compañía con el objetivo de hacerla rentable en los próximos tres años. El responsable del fondo, Azman Mokhtar, prevé la supresión de una tercera parte de los empleos hasta mantener sólo unos 14.000 y busca poner la compañía "en el buen camino en términos de efectivos". Eso significa que Malaysia Airlines recortará el 30% de su fuerza laboral (entre 6.000 y 14.000 puestos de trabajo). La reestructuración costará US$1.900 millones.

La compañía también renunciará a algunos destinos y se convertirá en una compañía "principalmente regional". El actual responsable, Ahmad Jauhari Yahua, continuará en su puesto hasta julio de 2015 para garantizar una transición suave y luego será nombrado un nuevo director general. El fondo Khazanah Nasional, además, estudiará la eventual cesión, al menos parcial, de sus acciones de Malaysia Airlines "a compradores estratégicos del sector privado".