Las reformas de Maduro contra la recesión

El mandatario venezolano busca modificar el sistema cambiario y elevar los precios del petróleo en busca de recursos.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela. / EFE

El presidente socialista de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció una reforma del complejo sistema cambiario de su país, preparando el terreno para aumentar los precios del petróleo más barato del mundo y así oxigenar una economía en recesión, golpeada por la caída en los precios del petróleo.

Al calificar como “inviable” un sistema unificado de cambios, Maduro dijo, durante su discurso anual ante el parlamento, que se iba a limitar a un sistema de tres tasas, mientras mantenía para los alimentos y las medicinas la tasa principal de 6,3 bolívares por dólar estadounidense.

No obstante, añadió que los dos mecanismos complementarios actuales, que comercian el dólar por 12 y 50 bolívares respectivamente, convergerían para importaciones no esenciales. Sin dar muchos detalles, dijo que el Gobierno entonces establecerá un tercer y nuevo sistema que ofrecerá dólares a través de subastas de mercado.

“Este sistema de cambio es un sistema transitorio para atender las necesidades de desarrollo del país”, dijo.

La posibilidad de tasas de cambio oficiales más débiles en el país, que está escaso de efectivo, desató comentarios por parte de observadores sobre la posibilidad de que esta sea otra devaluación por la puerta trasera, pues los funcionarios han estado manipulando los controles de cambio desde la muerte del presidente Hugo Chávez, en marzo de 2013.

Muchos economistas consideran que estos controles están en el corazón de los problemas económicos del país, que incluyen una amplia escasez de productos básicos, y dicen que se necesita una plena devaluación para impulsar el valor de los recibos de petróleo en dólares y así reducir un déficit fiscal que se estima en 20% del Producto Interno Bruto.

“En medio de una situación económica tan grave, estas medidas son bastante tímidas”, dijo Leonardo Vera, un economista de la Universidad Central de Venezuela. “Ni siquiera dijo cómo vamos a enfrentar la caída en los ingresos por el crudo”. El petróleo representa el 96% de las exportaciones de Venezuela.

Desde que Maduro asumió el cargo en abril de 2013, la inflación ha aumentado a 64%, en medio de la somnolencia en la política pública. Incluso con los pronósticos económicos hechos por Alejandro Werner, del Fondo Monetario Internacional, según los cuales habrá una contracción de 7% durante este año, el exconductor de autobús y ahora líder del país ha sido tímido al implementar duros ajustes de austeridad.

En cambio, el presidente, cada vez más aislado, culpa de los problemas del país a una supuesta “guerra económica” por parte de los enemigos de derecha, a los que acusa de tratar de desestabilizar acaparando productos básicos como el papel higiénico y los pañales, para que no lleguen a las manos de los ciudadanos más pobres.

Sin embargo, Maduro dijo que había llegado el momento de considerar la eliminación del subsidio a la gasolina, que se estima cuesta US$12.000 millones al año. “Si quieren, crucifíquenme, mátenme”, dijo, y añadió: “Ese precio es una distorsión”.

“Tenemos menos moneda extranjera”, dijo también durante su discurso. “Pero Dios proveerá”.