Renovación en la junta de Cormagdalena

Alejandro Costa, presidente de Impala Terminals, la mayor naviera que opera en el río Magdalena, asegura que su ingreso a la junta directiva de la corporación no busca que se tomen decisiones a su favor.

Alejandro Costa, presidente de Impala. / Guillermo Torres - Revista Semana

Ahora usted hace parte de la junta directiva de Cormagdalena. ¿Eso qué significa?

En la asamblea anterior fui elegido como el representante de los privados. Los otros asientos los tiene el Gobierno, con tres gobernadores y seis alcaldes. La única silla para los privados la conseguimos nosotros gracias a la asamblea. Fue una decisión democrática.

Ese puesto lo tenía el capitán Salas (presidente de la sociedad portuaria de Cartagena). ¿Cómo fue la movida ahí?

Fue una renovación. Empezamos una campaña ardua de seis meses de trabajo intentando contactar a todas las personas que intervienen en la asamblea —son 129 alcaldes, porque hacen parte de todos los municipios que el río Magdalena toca—, viendo qué les interesaba y qué oportunidades ven para el río, para conocerlo. Y dio frutos. Al momento de la votación teníamos otra plancha que iba en contra de nosotros, pero logramos tener la mayor cantidad de votos.

Ustedes tienen inversiones millonarias en el río Magdalena. ¿Necesitaban estar en esa junta para ver qué decisiones está tomando el órgano rector del Gobierno?

No vemos la junta directiva de Cormagdalena como un vehículo para Impala. Tomamos la posición dentro de la junta como el representante de los gremios privados para que la junta y Cormagdalena tengan la mayor información y así hacer bien su trabajo. Es decir, no hay forma y no lo vemos así, que desde la junta directiva podamos manipular o lograr algo a favor de alguien. Necesitamos llevar la situación real del río para que Cormagdalena tome las medidas que tenga que tomar, corregir y potencializar. Como sucede hoy con el doctor Luis Fernando Andrade, quien desde que tomó posesión como director encargado ha hecho un gran trabajo, muy ordenado con el debido seguimiento de la situación contractual de la APP. Lo apoyamos completamente y nuestra única labor ha sido entregar información cuando la han solicitado, para que la entidad sea manejada de manera independiente, como debe ser. En la junta queremos ser fuente de información directa de la operatividad diaria del río y de la operación de las navieras para que tengan esa información adentro del Gobierno.

Navelena sigue tambaleando y tienen hasta el 15 de diciembre para clarificar el tema del cierre financiero y la continuidad del contrato. ¿Cuál es su opinión ahora que está en la junta?

Es apoyo a la gestión que viene haciendo Cormagdalena, y no podemos hacer nada distinto. La junta nueva se posesiona en enero. Pero desde el punto de vista de naviero y de inversionista en el país, vemos con muy buenos ojos el manejo que le están dando. Son bastante profesionales y realistas. Tienen plan A y plan B. Estamos expectantes y yo creo que todos queremos que no haya cambios drásticos y se pueda implementar el contrato de la recuperación del río. De hecho, pongo un ejemplo: a pesar de esa situación, este mes será récord en el movimiento de carga en el río desde que comenzamos operación.

¿Por qué? ¿Qué cifras están manejando?

De noviembre, movilizamos más de un millón de barriles con nuestra propia flota. Es casi el doble de lo que se movía en el río Magdalena. Es una demostración de que la flota nueva tiene trabajo. Aquí hay carga, necesitamos que sigan viniendo inversionistas para que naveguen el río, y la manera de garantizarlo es que haya un buen cierre de contrato (Navelena) y la navegabilidad se garantice tanto para la naviera como para el dueño de la carga.

Andrade denunció una serie de contratos que tienen más de 20 años y no se ha puesto ni la primera piedra en la ribera del río Magdalena. ¿Qué se viene? ¿Investigaciones?

El doctor Andrade ha sido muy preciso en el trabajo que viene haciendo y en comunicarlo. Entiendo que hay un inventario de contratos en incumplimiento, y la oportunidad aquí es que todos esos contratos y la revisión de los incumplimientos tienen un marco legal, un proceso para afrontarlos. Como miembro de la junta directiva de Cormagdalena, puedo prometer garantizar un apoyo a ese liderazgo para que, en beneficio de Cormagdalena y del país, los contratos de concesión o los que sean traigan beneficios para el país y sean acordes con el desarrollo del río, incluidas las obligaciones mías como naviero.

Hablando de la empresa, ¿la fuerte caída de agua que estamos viviendo garantiza, sin problemas, la navegabilidad?

Eso lo estamos viviendo hoy, cuando en Barrancabermeja hay más de 3 metros de agua sobre la mira (punto de medición); cuando estuvimos en las épocas duras de verano, esos 3 metros eran 20 centímetros. Tenemos ese beneficio. Navelena está haciendo su trabajo, hay más agua en el río, todos estamos buscando ser lo más productivos posibles y por eso vamos a tener ese mes récord este año. Las aguas altas deben llegar hasta el 12 o 15 de diciembre y comienza la época de verano.

¿Cómo va la importación y exportación desde el puerto de Barranca, que comenzaron este año?

Muy bien. El mercado entiende la opción y se están haciendo ajustes para hacerlo de manera directa y permanente. Sólo cabe resaltar el apoyo de las autoridades de todo tipo, quienes prestan toda la atención de los clientes que usan el servicio, y contamos con todas las autorizades necesarias en el puerto.

¿Qué están moviendo desde ahí?

Los clientes son papeleros, viene mucha pulpa de papel, mucha glicerina, electrodomésticos, acero, granos, contenedores con carga general, muchas para retail y comercio. Son todo tipo de clientes porque el puerto es multipropósito.

¿Qué pasó con los camioneros? Ustedes fueron acusados de ser beneficiados de las decisiones que estaba tomando el Gobierno.

Es un buen punto. El ministro de Transporte ha tomado el liderazgo y vemos que está trabajando muy bien, cumpliendo los acuerdos, haciendo la reunión con los líderes de la cruzada, y hemos sido partícipes de dos mesas para conversar con los camioneros y explicarles la posición de ambas partes: cómo ven ellos el negocio, cómo lo vemos nosotros, para buscar acercamientos. Ha sido efectivo, hemos entregado el mensaje de que sólo movemos el 1,5 % de carga de todo el país. No podemos solucionar todos los problemas que ellos tienen. Y adicionalmente, nuestro grupo contrata a los camioneros a través de las empresas de transporte. En el diálogo se va avanzando. Ellos siguen teniendo algunos puntos que hay que trabajar, pero el diálogo se mantiene.

Colombia sigue siendo deficiente en multimodalismo. ¿Qué hay que hacer?

Es un trabajo combinado entre los privados y el Estado, y el segundo ya hizo su parte, que es establecer un plan de transporte multimodal, bien claro, definiendo plataformas y conectividad en el país. Hay que esperar que se materialicen esas obras, pero el plan ya está en curso. Desde los privados, como nosotros, lo que necesitamos es atraer más clientes al río, o hacia el tren, decirles que la operación existe y que es confiable para que entren. Ya es un tema de vender, realmente, para que exista diversificación en las propuestas de transporte.

Como Grupo multinacional, ¿qué pasa con el tren en Colombia?

No estamos interesados si en Colombia entra a operar el tren del ferrocarril central, el que está en pruebas, pero lo apoyamos totalmente. El que va de Santa Marta a La Dorada. Nos parece importante que la gente tenga alternativas y eso diversifica las posibilidades de operar por tipo de carga y tipo de transporte. Creemos que les va a ir bien y lo necesitamos.

¿Cuánto podrían reducirse los costos de transporte si Colombia logra ser multimodal?

La reducción del costo total logístico es de entre el 15 y el 20 %, un 30 % en algunos casos. Hago énfasis en costo total logístico porque no es costo del flete.

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