Reviven los conflictos de la hidroeléctrica de El Quimbo

Los piscicultores están preocupados por la posible mortalidad de los peces en la desembocadura del embalse. Según la Corporación del Alto Magdalena, desde que inició la generación se hizo evidente la biomasa sumergida y que no había sido retirada.

Todo parece indicar que los aportes de energía que estaba haciendo la hidroeléctrica de El Quimbo, lo suficiente para iluminar un departamento como Huila, saldrían del sistema. La Corte Constitucional declaró inexequible el decreto con el que el Gobierno ordenó la entrada del generador.

Y es que, pese a que el Tribunal de Neiva dictó medidas cautelares contra el proyecto, el Ejecutivo con su decreto habría desautorizado al ente judicial argumentando una situación de emergencia durante el cierre de la frontera con Venezuela.

El gerente de Emgesa en Colombia, Lucio Rubio, le dijo a El Espectador que “la Corte Constitucional no ha emitido un comunicado oficial. Tendremos que esperar en qué sentido se pronuncia la Corte para ver cuál es el alcance de la decisión. En todo caso, acataríamos irrestrictamente esa decisión y tendríamos que parar el proyecto hidroeléctrico de El Quimbo”.

Según Rubio, lo más grave son las implicaciones que tendría la decisión para el sistema eléctrico. “Hemos entregado 11 gigavatios hora al día, tenemos unas reservas de agua importantes, el embalse está en el 65 %, lo que equivale a mantener la generación que le dije anteriormente durante dos meses. Estamos hablando de un proyecto de gran importancia frente al fenómeno de El Niño”, explicó.

Como están las cosas, mientras la firma italiana no sea notificada oficialmente, la generación debe continuar. Posteriormente tendrán que dejar de hacerlo, con la consecuencia del aumento de la producción de energía por parte de las térmicas y de otros hidráulicos, que preferirían no hacerlo.

“Otras plantas van a tener que entregar energía adicional, las térmicas aún pueden entregar un poco más de energía y seguramente otros generadores hidráulicos van a tener que hacer un mayor esfuerzo, pero esto va a incidir en los embalses”, dijo el viceministro de Energía, Carlos Fernando Eraso.

Entre los afectados por la obra están los piscicultores de la zona de influencia del proyecto. Según Javier García, uno de los representantes de este sector productivo, “la descomposición de materia orgánica que tiene empezó a generar unos compuestos químicos, como fenoles, y ya están causando problemas de mortalidad en la cuenca del río, cerca de la desembocadura del embalse de El Quimbo, y esto nos tiene muy preocupados”.

De acuerdo con el director de la Corporación del Alto Magdalena, Carlos Cuéllar, aun cuando la empresa ha dicho que han retirado, incluso, más biomasa de la que la licencia ambiental obliga, lo cierto es que no se hizo de manera oportuna y que desde que inició la generación de energía se hizo evidente la cantidad de biomasa que estaba sumergida. “Según nuestros informes, podrían llegar a 40 mil metros cúbicos”.

Para personas cercanas al sector, el proyecto está tomando unos matices políticos debido a que personas se han dedicado a “exhibir como triunfos el entrabar proyectos de interés nacional”, como El Quimbo.

Por su parte, entidades como la Procuraduría, la Contraloría y la Corte Constitucional han cuestionado la forma como el Ejecutivo ha pretendido poner en marcha la generación de la hidroeléctrica e incluso el problema que habría generado en varias familias un censo que supuestamente dejó por fuera a beneficiarios que vivían cerca del área de influencia.

Según las cuentas de Emgesa, dentro de su estrategia para reducir el impacto, 30 familias fueron reasentadas colectiva e individualmente y otras 230 compensadas económicamente.

El próximo año comenzarán las nuevas administraciones departamentales. Muchos se preguntan si el pleito de la hidroeléctrica, que todos pensaban estaba en su recta final, inicia una nueva etapa pero con unos protagonistas diferentes.

últimas noticias