Sanciones al Kremlin, en firme

Las medidas económicas contra las industrias energética, financiera y de armamento de Rusia tienen vigencia de 12 meses.

Ángela Merkel, canciller alemana, ha liderado la política de la UE contra Rusia. / EFE

Los líderes de la Unión Europea (UE) siguieron presionando a Rusia para que cediera ante su agresión a Ucrania, indicando que no estaban preparados para relajar sus sanciones contra el Kremlin, a pesar de que Rusia se acerca a una crisis financiera.

Luego de la reunión de la cumbre en Bruselas, los líderes nacionales de la UE dijeron en un comunicado que “mantendrían el rumbo” en su política hacia Rusia y que “estamos listos para tomar más pasos, de ser necesarios”, en las sanciones contra el Kremlin, si no cumplía los compromisos que ha hecho de desescalar el conflicto.

Ángela Merkel, canciller alemana, que ha liderado la política de la UE contra Rusia, dijo que creía que se había logrado progreso en tan sólo uno de los 12 requisitos bajo el llamado “acuerdo Minsk”, el cese bilateral negociado entre Kiev y Moscú. Es un claro indicio de que seguiría poniendo presión sobre sus colegas para mantener el régimen de sanciones.

“Las sanciones fueron impuestas por motivos específicos y sólo pueden ser levantadas cuando estas razones dejen de aplicarse”, dijo Merkel después de la conferencia. “Lo vemos como una cuestión estratégica, si los derechos de las personas son decisivos o si alguien que vive en la esfera de influencia de un país específico no puede decidir libremente a dónde pertenece”.

La UE tendrá que atender su régimen de sanciones para marzo, cuando la primera de las medidas de un año venza. Los funcionarios temen que deba darse una dura batalla para mantener la unanimidad necesaria para renovar las sanciones.

A pesar de la dura línea que tomaron Merkel y David Cameron, el primer ministro de Gran Bretaña, que hizo eco de la canciller de Alemania al decir que tan sólo un acuerdo político, y no los temas económicos, influirían sobre las sanciones de la UE, hubo señales de contradicciones entre las filas.

François Hollande, presidente de Francia, dijo que había “notado el principio de un proceso” para aplicar los acuerdos de Minsk, citando el “cese al fuego, la disposición de retirar las armas, y la presión que Putin dice que puede ejercer sobre los separatistas para realizar intercambios de prisioneros”. Estos pasos “eran insuficientes, pero existen”, añadió.

A pesar de las quejas de varios otros estados miembros, con respecto a que deberían revisarse las sanciones por las señales de que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, estaba bajando el tono a su retórica, en medio de una aguda caída del rublo, la UE de hecho tomó un paso para fortalecer las sanciones antes de la cumbre, al bloquear la inversión de países europeos a Crimea.

“El mensaje es que debe fijarse un ejemplo. En el caso de Crimea no pueden seguirse los negocios como siempre”, dijo un diplomático.

Los asistentes a la cumbre siguen divididos con respecto a cómo proceder en un acuerdo para lidiar con los problemas financieros de Ucrania, que son cada vez mayores.

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