Se contrae la construcción

Vivienda de interés social es la más afectada.

El sector de la construcción, una de las locomotoras que más dinamismo le imprimen a la economía del país, empezó a dar muestras de desaceleración, especialmente en Bogotá.

Así lo anunció Sandra Forero, la presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), quien explicó que entre enero y mayo del presente año se registró una contracción promedio del 20% en los indicadores de la construcción a nivel nacional, comportamiento que ha sido generalizado, tanto en el segmento de vivienda de interés social (VIS) como en la no VIS.

Las cifras nacionales están siendo afectadas esencialmente por la dinámica observada en Bogotá, debido a que la actividad en la capital representa en promedio el 30% en todos los indicadores en el contexto nacional.

En el período comprendido entre junio de 2011 y junio de 2012, la venta de viviendas en Cundinamarca pasó de 45.867 a 36.812 unidades.

Si bien la caída coincide con la desaceleración económica del país en los distintos sectores productivos, una de las causas que soportaría esta situación y que preocupa a los empresarios de la construcción son las decisiones del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, razón por la cual muchos proyectos se han aplazado o descartado. Por ejemplo, la directiva del Distrito según la cual los constructores deberán destinar el 20% y el 30% de sus proyectos para la construcción de la Vivienda de Interés Prioritario.

Aunque esta es la posición generalizada del sector, ningún empresario se atrevió a dar la cara, por considerar que sus opiniones pueden ser contraproducentes, sin embargo le pidieron a la administración distrital que tenga reglas claras para el sector, especialmente en el tema del agua.

Existe otro tipo de factores y decisiones políticas que profundizan la situación y que se convierten en motivo de preocupación por el impacto que tienen sobre el empleo y las metas de reducción del déficit habitacional.

Otro elemento que incidió en la desaceleración del sector tiene que ver con la reducción en la variación anual en el consumo de los hogares, dinámica a la cual el mercado de vivienda no es exógeno.

Al comparar la ciudad de Bogotá con el contexto nacional, se encuentra que mientras en la capital se contrae la oferta, el resto del país se ha movido de forma positiva a una tasa anual de 3,5% a lo largo de 2012.

La dirigente recalcó que “es claro que unos menores niveles de actividad impactarán en el aporte de la construcción a la generación de empleo y a la inversión, llevando a un retroceso en los avances logrados durante los últimos años en la materia”.

Por esta razón es importante la habilitación de suelo, especialmente en Bogotá, recalcó Forero.

Los empresarios consideran que la meta de la construcción del millón de viviendas se ha cumplido en un 32% y que la entrada en vigencia de la segunda fase del subsidio a la tasa de interés permitirá darle un respiro al sector. Otra cosa que contribuiría a dinamizar esta locomotora es la construcción de las 100.000 viviendas gratis que prometió el Gobierno Nacional.