Se hizo la luz, pero la vía está en tinieblas

Sociedad de Ingenieros de Santander cree que el trazado debe evitar coluviones, así sea más larga y cara.

La vía sustitutiva ha tenido varios deslizamientos de tierra, lo que tiene en alerta a las comunidades que se mueven por este corredor que comunica a Bucaramanga con Barrancabermeja. / Vanguardia Liberal

La alegría por la puesta en marcha de las primeras unidades de generación de energía de la hidroeléctrica de Sogamoso, en Santander, no fue como se esperaba. El fantasma de la inestabilidad de la vía entre San Vicente de Chucurí y Lisboa, obra que reemplazó esta carretera que fue inundada en el corredor Barrancabermeja - Bucaramanga, espantó el inicio de operaciones de esta megaobra que le aportará el 10 % de la energía que consume Colombia anualmente.

Hace un mes el corredor de 28 kilómetros, con dos túneles y 5 viaductos, que sin duda superó la vía que hoy yace bajo las aguas de la represa de Hidrosogamoso, sufrió más de 53 deslizamientos a lo largo de 11 kilómetros, que es donde se encuentra los coluviones, que no es otra cosa que una zona de lutitas, rocas que se desvanecen con el agua, y producen inestabilidad en el terreno.

Y fue el mismo consorcio al que Isagén le adjudicó la obra, quien no renovó el contrato por no poder garantizar la estabilidad del terreno, pese a seguir al pie de la letra los diseños que fueron entregados por la generadora de energía, quien advirtió que la vía requiere de un trazado diferente y que si bien el consorcio liderado por la firma italiana Impregilio logró una buena obra, mientras la carretera este sobre los coluviones el terreno se seguirá moviendo.

El vocero del panel de expertos que contrató Isagén para determinar si se podía construir la vía a la que se negó el consorcio de Conalvías y Grodco, Antonio Soriano, advirtió hace unos meses que la cartografía geológica era correcta y los cálculos para construir la carretera eran los adecuados, sin embargo admitió que “podía haber un riesgo, normal para este tipo de

intervenciones, en casos de condiciones climáticas extremas”.

Por la misma época, el entonces director del Invías, Leonidas Narváez, advirtió durante una visita a la obra que las condiciones de estabilidad y de permanencia de la vía, a través de los coluviones, tienen que ser resueltas con acciones de ingeniería, tal como se evaluó y se propuso a través de los expertos internacionales.

Pese a las advertencias, la vía se ejecutó con base a los diseños de Isagén y existe el riesgo de que la vía entre Barrancabermeja y Bucaramanga pueda colapsar, como ocurrió hace dos años.
Pero, ya que todas las recomendaciones no se echaron en saco roto, el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, Luis Fernando Andrade, señaló que hay una propuesta para construir una doble calzada entre Barrancabermeja y Bucaramanga, dentro de la segunda ola del programa de cuarta generación (4G) de concesiones. A esto se suma una iniciativa del concesionario Autopistas de Santander para adelantar una doble calzada de este corredor, pero por un trazado distinto, que no toque la zona de coluviones, que si bien será más larga y más costosa será una solución definitiva a la inestabilidad y riesgo de esta vía de 28 kilómetros, que construyó Isagén para dar servicio a la hidroeléctrica de Sogamoso.

Así como la ejecución de la hidroeléctrica de Chivor, en Boyacá, obligó al constructor de la presa a abrir 17 túneles, que hoy sirven como vía alterna entre Bogotá y Villavicencio, la comunidad santandereana sigue pidiéndole al Gobierno que se haga una vía que no genere riesgo y por eso el Gobernador de Santander, Richard Aguilar está encabezando esta solicitud.
Lo cierto de este proceso es que la hidroeléctrica esta construida y operando, lo que le permitirá a Isagén aumentar su capacidad generadora en un 42 % . “Esta es una de las seis hidroeléctricas de Isagén, la más grande del país, cuya inversión superó los $ 4 billones, y podría suministrar el 9% de la energía que se consume en Colombia en un año”, explicó Luis Fernando Rico presidente de la tercera generadora de energía del país.

El directivo señaló que, si bien la inversión de Isagén en la vía sustitutiva superó los $114 mil millones, seguirán apoyando el sueño de las comunidades de contar con una vía de mayores especificaciones.

El deseo de la comunidad está en manos del presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura, Luis Fernando Andrade, la ministra de Transporte, Natalia Abello, el vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, el director de Invías, Carlos García y el gobernador de Santander, Richard Aguilar.

Mientras el proceso sigue su curso, el país espera que se defina la suerte de esta compañía, ya que el gobierno aplazó su venta por cerca de $6 billones, recursos que serían destinados a la financiación de proyectos de infraestructura, especialmente las 40 iniciativas por cerca de $50 billones, conocidas como el Programa Vial de Cuarta Generación de Concesiones (4G).
Pese a la resistencia de las comunidades por la construcción de las hidroeléctricas en los ríos, el vicepresidente Germán Vargas Lleras, señaló que entre los 73 proyectos que hacen parte de los Pines se encuentran dos centrales hidroeléctricas determinantes en la seguridad energética nacional.

Una es Ituango de Empresas Públicas de Medellín (EPM), en el norte de Antioquia, que entraría en operación con la mitad de su capacidad de generación (1.200 megavatios) a finales de 2018.

La otra es El Quimbo de Emgesa, que por problemas asociados con las comunidades del área de influencia sólo entraría en operación a finales del próximo año y aportaría 400 megavatios al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Pero todas estas iniciativas deberán estar acompañadas de vías de comunicación que les permitan a estas regiones tener una mejor conectividad.
Igualmente, abre un espacio para impulsar el turismo y la práctica de deportes náuticos, para lo cual las gobernaciones ya vienen trabajando en programas sostenibles con las comunidades aledañas a las hidroeléctricas. 

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