¿Se iría de vacaciones a Corea del Norte, unos de los países más represivos del mundo?

Quince agencias fueron autorizadas por el régimen para vender planes. Sin embargo, éste determina a dónde pueden ir los visitantes y el relacionamiento con los ciudadanos está restringido.

La estatua del “Gran Líder” Kim Il Sung en Pyongyang, Corea del Norte.Bloomberg

Al escuchar Corea del Norte la mayoría de personas lo asocian con amenazas nucleares de la dinastía Kim, ciberataques, ejecuciones a altos mandos del Gobierno, hambrunas, entre otros. Sin embargo, cada vez aparecen más agencias ofreciendo tours para que los interesados conozcan, solo una parte, del “país más hermético del mundo”, como señalan los operadores. Algunos, de los quince que funcionan, tienen eslóganes como ‘Viajando a través del túnel del tiempo’.

El interés de muchos turistas de ir al país asiático ha hecho que, poco a poco, éste flexibilice los requisitos para el ingreso de turistas llegando a captar entre tres mil y cuatro mil viajeros al año.

Según la edición ecuatoriana de ‘El Mercurio’, “hace dos semanas, un inusual aviso publicitario de la agencia de viajes Turismo Universal apareció en el diario chileno 'El Mercurio', ofreciendo un recorrido por Corea del Norte y China, único país por el que se puede acceder a Pyongyang, que bloqueó sus puertas en 1953, luego del fin de la guerra con Corea del Sur”.

“Entre Corea del Norte y China hay un contraste bastante grande, porque el primero es un país que está cerrado económicamente y tiene poco contacto con el mundo exterior, aunque poco a poco eso está cambiando, mientras que China es un país que dentro de su sistema comunista se ha abierto y ha progresado muchísimo”, le dijo Enrique Subercaseaux, el experto que acompañará el viaje en septiembre, al rotativo del país vecino.

El recorrido incluye la visita a Pyongyang, la capital, y las ciudades de Kaesong y Nampo, la frontera con el Sur y el Monte Myohyang (Montaña Fragante Misteriosa), probablemente es de los pocos recorridos que existen por el país.

Estos sitios fueron elegidos por el régimen de Kim Jong-un como polos de turismo. Sin embargo, los foráneos tienen prohibido separarse del grupo, caminar solos por las calles y conversar con los coreanos sin la presencia de los guías designados para cada expedición.

“Tampoco pueden doblar imágenes donde aparezca alguno de los tres líderes que ha tenido la dinastía Kim, sacar fotos a monumentos de los dirigentes cuyo encuadre impida que aparezca su cuerpo completo o sacar fotos a militares. Son algunas de las restricciones que recuerda el periodista chileno Nicolás Barros, quien fue a Corea del Norte en una visita guiada -de otra agencia- hace dos años”, señaló el medio.

“En Corea del Norte tomas un tour que es administrado por el gobierno. Ellos les dan licencias a agencias extranjeras para que capten a los turistas, pero cuando llegan a Pyongyang, éstas pierden el control sobre los turistas. Te quitan el pasaporte y quedas a cargo de guías norcoreanos”, recordó Barros.

(Lea aquí la historia completa de El Comercio)

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