Sector joyero presenta una informalidad del 64%: Fenalco

El análisis económico gremial concluyó que el 30% de las minas de oro y plata funcionan sin título.

Las joyas más allá de ser un bien suntuario es consumido por todos los estratos sociales, dice Fenalco. Bloomberg
Mientras en Japón los ciudadanos decidieron cambiar sus diamantes y joyas de valor para invertir en viajes, ir a mejores restaurantes y en definitiva cambiar su aburrido estilo de vida, en Colombia, a pesar de la informalidad y el mal desempeño, el consumo de joyas se mantiene. 
 
El ‘Análisis Económico sobre el Sector Joyero en Colombia’, realizado por Fenalco, entre otros, concluyó que el acceso a estos accesorios se democratizó. “Las joyas más allá de ser un bien suntuario es consumido por todos los estratos sociales, entonces es más un artículo de ahorro que de simple uso. Hay que ver al sector joyero como un medio de ahorro. A eso se le suma que es un activo seguro por cuanto no hay una depreciación del activo”, señaló el gremio. 
 
En términos laborales, uno de los cuellos de botella que presenta este renglón económico es la informalidad. El trabajo reveló que el 30% de las Unidades Productoras Mineras (UPM) no tiene título para operar, mientras que el 64% de los ocupados no son formales. 
 
“Es un sector que es muy importante, con unas ventas significativas. Contrario a lo que la gente piensa, la joyería no es un tema de estrato 5 y 6, y el mercado de joyas se da desde el momento que una persona nace hasta que se muere. Colombia tiene, desde el punto de vista del oro, una historia que se remonta al año 4.000 A.C. y acá se desarrollaba joyería hace seis mil años”, dijo el presidente de Fenalco, Guillermo Botero.
 
El documentó destacó “el carácter tradicional” de esta actividad pues más del 40% de los trabajadores realizan esta actividad hace más de diez años. 
 
Otro de las problemáticas que enfrentan los joyeros es la caída de las exportaciones versus el aumento de las importaciones. Mientras cayeron los productos que el país pone en el mercado internacional  en un 96% (en cantidad) y un 76%  (en dólares), entre 2.008 y 2.013, las importaciones aumentaron 113% (en cantidad) y un 77% (en dólares).  “Nosotros no estamos aprovechando el potencial productivo para sacar los bienes finales”, dijo aseguró Botero. 
 
La gran conclusión del estudio gremial es que el gran potencial de crecimiento del sector no se está aprovechando, ni por vía de las exportaciones, ni de la manufactura y venta total. Y, de promoverlo, podría contribuir con el cierre de brechas sociales por tratarse de una actividad tradicional. 
 
 
 
 
 
 
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