En seis segundos, Space será historia

Implosión Demoliciones Atila tumbará hoy la torre 5 del edificio de Medellín. Rogelio Gómez, gerente de la empresa y conocido como el “ingeniero destructor” explica cómo funciona este sistema, único en el país.

Luego de que el 12 de octubre de 2013 se desplomara la torre 6 del conjunto residencial Space, ubicado en el barrio El Poblado de Medellín, la Universidad de los Andes adelantó un estudio en el que concluyó que las cinco torres que permanecen en pie deben ser derribadas debido a los graves daños estructurales que presentan. La Alcaldía ordenó entonces a la Constructora CDO que adelantara la demolición, y ésta contrató a Implosión Demoliciones Atila para que se encargara del procedimiento. Su gerente, Rogelio Gómez, habló con El Espectador.

¿Cuántos años llevan en el mercado y cuál es su fortaleza?

Llevamos 20 años en el mercado y somos expertos en demoliciones con explosivos controlados: sistema implosión.

¿Cuáles son las implosiones más grandes que han hecho?

Unos edificios que tenía la Armada en Coveñas y que fueron construidos hace 100 años por los ingleses. Demolimos la antigua alcaldía de Manizales, siete edificios en Cali y nueve en Armenia, Nunca ha surgido ningún problema.

¿Qué tipo de explosivos usan?

Utilizamos Indugel, producida por Indumil. Estalla sólo cuando está confinada y se utilizan detonadores. Se ve como si fuera una sola explosión, pero en realidad son 20 miniexplosiones por milésimas de segundo. Eso hace que no haya onda explosiva y que el edificio caiga para donde se necesita. Todo está planeado: no hacemos daño a los vecinos, no quebramos vidrios, no afectamos alcantarillado, acueductos ni líneas telefónicas.

En el caso del Space, ¿cómo va a ser ese manejo?

Utilizaremos muy pocos explosivos. Haremos uso de la fuerza de gravedad para que el edificio caiga. Sólo serán 25 kilos de Indugel. Se intervendrán los seis primeros pisos, el 12 y el 13. Con eso es suficiente para que el edificio se derribe de forma progresiva. Además manejaremos herramientas eléctricas y no mecánicas para no causar vibraciones. En nuestra norma, la seguridad de nuestros trabajadores, el entorno y los vecinos es lo primero.

¿Por qué es tan seguro este método?

Porque tenemos la experticia, el conocimiento y la experiencia.

¿Qué ventajas tiene este método frente al convencional?

Es más económico que con maquinaria. Además, el sistema convencional es muy riesgoso y tardaría mínimo seis meses. Este sistema de implosión es mejor para edificios mayores de cinco pisos; para los menores de cinco pisos no es rentable porque uno aprovecha la fuerza de gravedad para que el edificio caiga y se fragmente lo suficiente para poder transportarlo.

Las torres están unidas unas a otras. ¿Cómo garantizar que con la implosión de la torre 5 no caerán las otras?

No se van a venir. Vamos a demoler la etapa 5 porque se afectó mucho con la caída de la 6. Haremos todo lo posible, con los ingenieros de CDO para que no le pase nada a la etapa 4. Esperamos que así sea.

¿Considera que puede haber un margen de error?

Por el sistema de construcción, no podemos garantizar 100% que no se van a afectar las otras torres. Pero la realidad es que el edificio entero no va a caer.

¿Cuántos hombres participan en este trabajo?

Sólo seis. Unos son ayudantes que han trabajado conmigo desde hace muchos años. Y está el artillero, que es el que hace el último amarre e inyecta el explosivo.

¿Cuánto va a tardar la torre en caer?

Seis segundos, aproximadamente.

El edificio está rodeado de otros construcciones que están habitadas. ¿Cuál es la recomendación para los vecinos?

Respetando una norma internacional, no debe haber gente a 150 metros, por precaución, pero ello no quiere decir que dentro de ese espacio vaya a pasar algo.

¿Qué apoyo ha recibido de la Alcaldía para este trabajo?

Con el Dagred hemos tenido reuniones. Ellos fueron los que nos dieron la autorización para entrar a trabajar. Han exigido mucha información, planos y cálculos.

Con Space, ¿han tenido que extremar las precauciones por la condición del edificio?

Siempre hay un protocolo que respetamos en cualquier demolición, no solamente en este edificio. Es lógico que hay que ser más estrictos aquí por las condiciones, pero la seguridad es la regla número uno.

Hay quienes lo denominan un “ingeniero destructor”. ¿Qué lo llevó a dedicarse a este oficio?

La vida me puso en esto y me gusta. Lo estamos haciendo bien. Además, generalmente, toda demolición que hacemos es para darle paso a algo mejor.

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